historia Lunes, 16 septiembre 2019

Este “majestuoso castillo” en Cañete es en realidad un monumento a la esclavitud [FOTOS]

¿Buscando nuevos lugares para conocer?

Te recomendamos visitar esta construcción en Cañete (a la altura del km 142 de la Panamericana Sur) que El Comercio describió hace unas semanas como un “majestuoso castillo costeño” con “arquitectura de estilo morisco”:

El 'Castillo' Unanue. Foto: Wix

El ‘Castillo’ Unanue. Foto: Wix

Otra nota, del mismo medio, pero publicada un año atrás, añade también que en su interior “se pueden apreciar túneles y mazmorras“.

Un reporte del 2014 en Perú.com precisa que los túneles y calabozos que existen debajo del castillo “se usaron como la primera cárcel de Cañete en 1924” y que “según la leyenda” hay tres túneles que recorren varios kilómetros y que conectan la propiedad con dos haciendas (Montalbán y Arona) y con la playa de Cochahuasí.

Uno de los túneles que conecta con una de las habitaciones en el 'Palacio'. Foto: Twitter/ @mitrataj

Uno de los túneles que conecta con una de las habitaciones en el ‘Palacio’. Foto: Twitter/ @mitrataj

Lo cierto es que googleando sobre esta edificación uno se entera de casi todo: horarios de visitacuándo empezó su construcción, cuánto tiempo tomó hacerlo e incluso cuánto costó.

Lo que no cuentan es que era un centro de contrabando de esclavos

Aunque usted no lo crea, los calabozos eran para los esclavos. Foto: Twitter/@mitrataj

Aunque usted no lo crea, los calabozos eran para los esclavos. Foto: Twitter/@mitrataj

Solo esta nota de Wapa añade que el Castillo Unanue —también llamado ‘Palacio’— tiene una “tenebrosa reputación” pero no por haber tenido a esclavos gritando en sus mazmorras, sino por “entes paranormales“.

Pero la periodista Mitra Taj —corresponsal de Reuters en Perú—, a través de este hilo de Twitter, cuenta de lo que se enteró sobre el lugar tras visitarlo:

El Castillo de Unanue era el palacio que el hijo de uno de los próceres peruanos [José, descendiente de Hipólito Unanue] construyó a mediados del siglo XVIII, un lugar donde algunos de los personajes más prominentes se juntaban para bailar y jugar. También era un centro de contrabando de esclavos con un túnel de 10 kilómetros que lo une con la costa, porque incluso entonces —cuando la esclavitud era legal— los vendedores evadían impuestos haciendo sus negocios bajo tierra.

Es decir, no solo vendían esclavos sino que lo hacían por lo bajo para evitar la regulación.

Y es cierto, José Unanue fue uno de los principales indemnizados por la manumisión de esclavos de Ramón Castilla en 1855 llegando a cobrar casi 25,000 pesos al Estado.

Una bassssura.

Sincerando la historia

Patio en el que se subastaban esclavos. Foto: Twitter/@mitrataj

Foto: Twitter/@mitrataj

La foto que ven arriba es del patio en el que se subastaban los esclavos. La foto de abajo es de la habitación —ahora derrumbada— acondicionada para acallar sus gritos cuando eran marcados.

Escombros de la habitación construida para silenciar los gritos de los esclavos que eran marcados. Foto: Twitter/@mitrataj

Foto: Twitter/@mitrataj

Parte de los túneles eran usados como mazmorras para los esclavos desobedientes. El historiador Juan Luis Orrego tiene algo que compartir sobre estas improvisadas cárceles:

Se cuentan varias historias relacionadas al ‘Castillo Unanue’. Una se refiere a que, por reclamar su propiedad, un centenar de comuneros del fundo Cochahuasí fueron encerrados en los subterráneos del Castillo y nunca más se supo de ellos, no salieron con vida.

Majestuosamente terrorífico.

Lo que la reforma se llevó

Otra cosa que uno encuentra cuando googlea el Castillo Unanue son varios comentarios lamentado que este “magnífico” lugar haya caído en “la ruina” dado que fue una de los primeros inmuebles en ser expropiado durante la Reforma Agraria en el gobierno de Velasco.

Ay Velasco, te pasaste. OK, no. Foto: Twitter/@mitrataj

Ay Velasco, te pasaste. OK, no. Foto: Twitter/@mitrataj

E propio artículo de Wikipedia del Palacio Unanue tiene ese sesgo:

Desde la Reformia Agraria de 1969, nadie ha cuidado del Castillo Unanue, aun cuando es Monumento Histórico desde 1972 y excepcional recurso turístico de la zona. Las precarias viviendas construidas de inmediato por los campesinos en los terrenos que se extienden entre la antigua Carretera Panamericana y este singular inmueble, son ahora prueba fehaciente de una incapacidad de cuidar del patrimonio cultural de la Nación y sus áreas de amortiguamiento, que en su día fueron arboleadas.

Sí, el inmueble era bonito y ahora está bastante deteriorado, pero tiene sentido considerando que es un monumento a la esclavitud. ¿Por qué las personas que ahora viven cerca de él querrían reconstruirlo? Aquí volvemos a citar a la periodista Mitra Taj (traducción propia):

Creo que su condición decrepita le sienta bien, te deja ver los huesos de su estructura y cómo fue construida para sostener un sofisticado tráfico de esclavos.

Sería interesante sincerarnos más sobre cómo la esclavitud es parte de nuestra historia —una conversación pendiente— para no andar diciendo tan ligeramente que antes todo era más bonito.

 

h/t: @mitrataj/Twitter

Diego Pereira

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