Yo robo música y qué
Cuando Steve Jobs (que es a Bill Gates lo que Mumm-Rana era a Mumm-Ra) profetizó el fin de los DRM, ¿alguien acá en Perú sintió algo más que una tibia empatía ideológica con la propuesta? ¿No sintieron una alegría lejana nomás?
¿Por qué creen que fue? ¿Será, quizás, porque ninguno de los felices peruanos poseedores de un iPod ha comprado jamás sus iTunes? ¿Será porque ni siquiera tenemos idea de que, según cierta legislación internacional, deberíamos pagar por cada cancioncita digitalizada que escuchamos?
Mientras en el Primer Mundo intentan negar el incontenible cambio que ha causado Internet en el modelo económico de las industrias culturales y de entretenimiento, nosotros estamos un paso adelante: Wilson y Polvos Azules son nuestros Silicon Valleys.
Los DRM fueron el último intento de las grandes corporaciones de preservar ese arcaísmo conocido como copyright. Pero el viejo Steve sabe más por viejo que por Steve: la gente -y, peor aún, el mercado- está ganando la guerra.
José Aburto, autor de eMeLeCe -uno de esos blogs peruanos buenísimos que no están registrados en Perublogs- explica con gracia y salero el frío razonamiento de Steve Jobs detrás del supuestamente libérrimo asesinato de los DRM. Lean el post completo aquí.
Lo que ha sucedido es que Jobs se ha dado cuenta de algo muy sencillo: el nuevo (des)orden mundial también le conviene. Por eso ha decidido buscar una alianza con nosotros, los que “robamos” música.
José anota con mucha perspicacia que Jobs no ha dicho ni pío sobre los derechos de los vídeos. No le conviene. Después de todo, él también es CEO de Pixar.
Ok, ok, en el caso de la música, Jobs está en el lado de los buenos esta vez. Ya veremos qué lado escoge en las próximas batallas. Seamos pacientes. Primero la música, después toda la cultura. Nuestra cultura.
tags:steve+jobs ipod itunes iphone apple drm musica music cyberculture
hazte famoso
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Sin webeos
“A ver: en tu mundo, los amigos complotan, en el mío no. Por lo menos, yo no. Te será difícil de comprender, pero es verdad.”
Gustavo Faverón Patriau’s fan club
http://puenteaEreo1.blogspot.com/
Te dejo dos enlaces de Enrique Dans que trata el tema tambien
http://feeds.feedburner.com/~r/ElBlogDeEnriqueDans/~3/88616887/el-final-del-drm-en-cinco-dias.html
http://feeds.feedburner.com/~r/ElBlogDeEnriqueDans/~3/87868085/el-ano-que-murio-el-drm-en-libertad-digital.html
Podrian traducir el articulo del señor Aburto? Al menos ponerlo en terminos mas estandares. Ese cojudo me ha hecho sentir como otro cojudo.
A todos, como consumidores, nos gusta la idea de la cultura (”toda la cultura, nuestra cultura”) gratuita. Pero puestos a pensar, ¿en qué lugar quedan quienes la producen? ¿qué ganan? ¿de qué viven? La cosa es simple: o el Estado los financia (algo que un liberal como tú, Marco, no aceptaría nunca), que es una forma de seguir pagándoles pero por otro lado; o la cultura se vuelve un hobby, un gesto.
logan: lee el post de aburto. allí verás cuánto es lo que realmente gana un artista por la venta de sus discos. casi nada. la mayoría de músicos suele hacer caja con sus conciertos.
Gracias a la internés los autores ganarán mucho más que sus representantes y disqueras. Ejemplo: los anarcos de Offspring publicaron su Americana en la WWW una semana antes de que estuviera en la calle. el resultado: vendieron 25% más de lo presupuestado y 50% más que su disco anterior. (No tengo fuente, esta noticia la escuche en el 98 =/.) ¿Porque? Porque si te gusta su obra apoyas al artista y te olvidas de la coporación.
También de ese modo te olvidas de RBD y de tantas obras inútiles como los “greatest hits” que te cuestan más o igual que una obra con contenido “original”.
¡Hey ocram, que buen tema!
marco: lo he leído antes de postear, pero no me refería a la música, sino a “toda la cultura, nuestra cultura”, tal cual tú la aludes. además, y ya en el caso de la música, ganar poco por algo no significa tener que dejar de ganar.