corrupción , libertades , noticias , politica , sociedad , violencia Miércoles, 1 mayo 2019

Hablemos de ‘La fuerza de choque’ del Apra que mencionó el exfuncionario que echó a Alan García

Algunos tuiteros que casi llamaron a la insurgencia luego de la muerte de Alan se quedaron sin megas ayer. Es la única explicación que encontramos a su silencio luego de que Miguel Atala (exvicepresidente de Petroperú durante el segundo gobierno aprista) señalara a García como el principal receptor de las coimas de Odebrecht. La delación de Atala llega gracia a IDL-Reporteros:

  • Atala actuó como testaferro de Alan para que este reciba un millón 300 mil dólares de Odebrecht, a través de la Banca Privada de Andorra.
  • Luis Nava (exsecretario de Palacio de AG) fue quien le propuso a Atala ser apoderado de una empresa offshore en Andorra en el 2007. Jorge Barata le confirmó la propuesta.
  • En el 2008, Nava y Atala se encontraron en Brasil gracias a una conferencia. Ahí le reveló que la cuenta en realidad era de Alan. Para ese momento ya había un millón 300 mil dólares en la cuenta.
  • En el 2010, Alan llamó a Atala y le pidió ir a Palacio de Gobierno. Ahí le confirmó que el dinero era suyo y que quería que se lo entregara progresivamente.
  • A partir de entonces hasta el 2018, Atala le entregó la plata a Alan en Palacio, sus casas y hasta en la Universidad San Martín de Porres.
El testaferro del testaferro, según Atala. Imagen: EFE

El testaferro del testaferro, según Atala. Imagen: EFE

La fuerza de choque

Dentro de todos los detalles morbosos que contó sobre la plata que le habría caído a Alan, Atala reveló la existencia de un grupo matonesco dentro del Apra que todo estudiante que ha participado en alguna protesta dentro de la universidad Villarreal debe haber conocido:

«(…) Tengo conocimiento de que existe un grupo radical en el interior del Partido Aprista Peruano, y que son conocidos como la ‘Fuerza de Choque’, y tengo temor de que ellos puedan atentar contra mi vida o algún miembro de mi familia». 

Los congresistas del Apra negaron que exista ese grupo tanto como negaron que Alan hubiera recibido dinero de Odebrecht. Se preguntaron cómo es que habiendo tenido innumerables enemigos, ninguno denunció la existencia de ese grupo (min. 2:30). No consideraron al miedo como una opción para el silencio. La verdad es que en más de una ocasión el Apra o sus dos gobiernos han sido acusados de ser tan pegalones como Karla Calle.

Y después de las elecciones del 2016, a los apristas les cae a pelo la chapa de pitufos. Intervención: Útero.Pe

Y después de las elecciones del 2016, a los apristas les cae a pelo la chapa de pitufos. Intervención: Útero.Pe

Quien mencionó a «la fuerza de choque» como tal fue Mario Vargas Llosa en su libro El pez en el agua (1993). El escritor contó que ciertos militares le contaron que algunas armas compradas al gobierno de Corea del Norte en 1985 fueron a parar a manos de ‘La fuerza de choque’ del Apra.

«Hubo una extraña compra por el Ministerio del Interior de metralletas y fusiles norcoreanos para renovar el armamento de la Policía y de la Guardia Civil. Sin embargo, sólo una parte de aquel armamento llegó efectivamente a aquellas fuerzas, y sobre el destino del resto —diez mil piezas, al parecer— corrían múltiples denuncias. (…). Los oficiales de la Marina y del Ejército con los que conversé —en citas rocambolescas, en las que había que cambiar de vehículo y de lugar varias veces— se habían referido, todos, a este tema. ¿Qué era de aquellos fusiles? Según los más alarmistas, habían ido a parar a manos de las fuerzas de choque del partido aprista y a sus comandos paramilitares, en tanto que, según otros, habían sido revendidos a narcotraficantes, terroristas o en el mercado internacional, en beneficio del puñado de jerarcas más allegados al presidente».

La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) también tuvo un apartado para el criminalmente famoso ‘Comando Rodrigo Franco’, un grupo paramilitar dirigido presuntamente por el aprista Agustín Mantilla (el mismo que recibió dinero de Montesinos) y que funcionó en tiempos del conflicto armado contra Sendero y el MRTA, exactamente durante el primer gobierno de Alan. En el documento se lee:

«Las investigaciones realizadas por la CVR permiten afirmar que el frustrado atentado contra el diario Marka, el asesinato del abogado Manuel Febres Flores y el asesinato del líder sindical Saúl Cantoral Huamaní y el de Consuelo García, atribuidos a presuntos integrantes de una organización paramilitar, permiten suponer la existencia del autodenominado Comando Rodrigo Franco, presuntamente dirigido por Agustín Mantilla, y que utilizó la infraestructura e información del Ministerio del Interior».

Este reportaje del desaparecido ‘A las 11 con Hildebrandt’ recuerda los asesinatos extrajudiciales de ese grupo paramilitar y las amenazas que sufrieron desde periodistas como Hildebrandt hasta cómicos como Tulio Loza.

Ante el reto de Mauricio Mulder, quien pidió que un solo opositor los acusara de violentos, respondió el excongresista Sergio Tejada. El ex titular de la Megacomisión recordó que cuando iba a presentar las conclusiones de sus investigaciones del segundo gobierno alanista, un grupo de apristas llegó hasta el lugar para intentar golpearlo y tuvo que intervenir la Policía.

Aquí no hemos enumerado los casos del Apra en sus inicios, porque sino este post sería más sangriento que una peli de Tarantino. Felizmente ‘La fuerza de choque’ ya está en el ojo de Domingo Pérez.

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