corrupción , noticias , sociedad Jueves, 2 mayo 2019

5 motivos por los que deberían bajarse el Cristo aprista de Odebrecht

Mantener la estatua del Cristo del Pacífico (aka Cristo de lo Robado) sería como guardar el oso gigante de peluche que te regaló tu ex con la plata que le robó a tu familia en una junta trucha. Por eso algunas voces ya piden la demolición de esa efigie.

1. Porque es un símbolo de la corrupción

La obra inaugurada en junio del 2011 estuvo valorizada en US$ 835 mil, aunque el Colegio de Arquitectos del Perú señaló que su precio real sería de S/ 82 mil aproximadamente. Fue donada (o sea, pagada) principalmente por Odebrecht. Alan entregó US$ 35 mil de su abultado bolsillo. Es decir, se gastó un montón de plata que hubiera servido para combatir la anemia.

Hoy se sabe que Odebrecht coimeó a funcionarios del segundo gobierno aprista a cambio de varias megaobras y que Alan (según su pata Miguel Atala) recibió, por lo menos, un millón 300 mil dólares de la compañía. 

Imagen: Útero.Pe

Imagen: Útero.Pe

El urbanista Angus Laurie hace un resumen de los significados de las estatuas más famosas del mundo en este artículo de El Comercio y también menciona al Cristo de Alan:

«A pesar de tener un significado literal como un ícono religioso, ahora el Cristo del Pacífico representa todo lo malo que nos aflige como ciudad y como país. Es un monumento a la corrupción y al egoísmo de un individuo, que ha tomado la decisión de colocar un gran objeto en el espacio público sin ninguna consulta previa».

No en vano Mauricio Mulder aseguró de forma general que «la donación es una modalidad de coima».

2. Porque es una vergüenza internacional

El prestigioso The Wall Street Journal le dedicó una nota a la estatua en mayo del 2017. El rochoso titular del post, que posiblemente le dolió al exdios, fue este:

“A 121 pies de altura, esta puede ser la estatua ‘no deseada’ más grande del mundo”.

El dios de las antenas. Imagen: The Wall Street Journal

El dios de las antenas. Imagen: The Wall Street Journal

La nota comparaba la efigie con la de Brasil solo para recalcar que la de Odebrecht era más fea porque tenía una cabeza de otro, porque las luces que la iluminaban de noche parecían de restaurante y porque era poco querida por la gente. Más detalles de la nota que sonroja al país en este link.

3. Porque está abandonada

Imagen: Útero.Pe

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En el 2017, el legado de Alan estaba más olvidado que Samwel Tarly en el último capítulo de Game of Thrones. Lucía rodeado de basura y hasta ladrillos. A inicios del 2018, la estatua se incendió por un presunto corto circuito.Una semana después, la efigie seguía igual de sucia y abandonada. A eso, súmenle que la zona es poco atractiva para ser visitada por los turistas debido a los constantes robos (y no es con segunda).

4. Porque la gente lo pide

Imagen: Útero.Pe

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Cuando empezaron a revelarse las coimas de Odebrecht, varios pidieron la destrucción de esa efigie por su significado. Ahora que se conoce más del papel que cumplió Alan durante esa entrega de coimas de Odebrecht, la gente se ha vuelto a organizar para pedir que se reemplace la estatua por otra que represente a la justicia, que hoy avanza contra viento y marea.

5. Porque Alan ya dio su autorización

Y para que los apristas no se quejen de alguna falta de respeto a su exjefe. Hay que recordar que cuando se le consultó, Anuska Buenaluque (Cuarto Poder) le hizo saber a Alan sobre este pedido de la ciudadanía, García respondió:

«Bueno, ¿sabe qué? Yo hago las cosas. Eso no le ha restado un centavo al Perú. ¿Quieren echarlo? Échenlo. Así».

Al final trató de darle un valor místico a ese hijo que tuvo con Odebrecht. «Todo aquel que se mete con ese Cristo, termina reprobado», dijo como maldiciendo. Lo cierto es que los padres de esa obra no acabaron muy aprobados que digamos.

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