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Así fue cómo Aldo Mariátegui se prestó, una vez más, para el bullying colectivo

Esta es la cara que quiséramos que Aldo ponga al leer este post Imagen vía Lucidez.pe

Esta es la cara que quiséramos que Aldo ponga al final del post
Imagen vía Lucidez.pe

Todo empezó cuando el  tema de la Consulta Previa salió a la luz a raíz de las lamentables declaraciones del candidato presidencial de Todos por el Perú, Julio Guzmán, sobre que en un hipotético gobierno suyo, la Ley de Consulta Previa no sería aplicada.

¿Quéeee?

Ay, eso ya lo sabías. Luego, obvio, aclaró que no quiso decir lo que dijo y que más bien estaba preocupado porque se mejore esa norma (que fue aprobada e implementada cuando él era un alto funcionario en la PCM cof cof).

Bueno ya, vayamos al punto.

Como el tema de la Consulta Previa se puso felizmente en el tapete, salieron todos los analistas, periodistas, especialistas, opinólogos, etc. a continuar el debate y la discusión transcurría en un ambiente de tolerancia hasta que…

… escribió Aldo Mariátegui

Ya casi todos estamos acostumbrados a que Aldo reniegue de la izquierda una y otra y otra y otra y otra y otra vez y que todas sus columnas estén enfocadas en sus odios viscerales hacia las ONGs, los «caviares», los de la Católica y uno que otro periodista no-alineado. Pero esta vez fue distinto. El nieto del Amauta José Carlos Mariátegui escribió una columna hablando sobre la Consulta Previa y la calificó como un arma de «los caviares» para «manipular» «masas» «ignorantes».

Este es un extracto de la columna (para el olvido):

Esta “consulta previa” es un integral negocio magnífico para la izquierda, por lo que es natural que la defiendan y promuevan tanto: permite manipular masas ignorantes, practicar lenguaje demagógico, poner a los gobiernos a la defensiva, crear un nuevo actor social (los indígenas) clientelista, atomizar el poder, obtener protagonismo político en la toma de decisiones, controlar la riqueza y, no menos importante, darles ocupación e ingentes recursos a sus ONG. Disfrazan este absurdo plebiscito vecinal como “derecho humano” para sacralizarlo y lo eternizan, con su dorada burocracia roja de laOIT, como un tratado.

O sea, dio a entender -o al menos eso fue lo que tooodos concluimos- que aquellos ciudadanos peruanos que viven en zonas altoandinas o en la selva y cuyos territorios son atractivos para, entre otras cosas, actividades de extracción de recursos, no estaban calificados para discernir sobre la validez de sus reclamos en tanto su vida se vea afectada por el ingreso de la empresa privada en su territorio de residencia ¿por qué? porque se trataba de «masas» «ignorantes».

¿La reacción?

Naturalmente en mancha e indignada. Decenas de usuarios en redes sociales criticaron las palabras vertidas por Mariátegui. La oficina Alerta contra el racismo que es dependencia del Ministerio de Cultura, emitió un comunicado en donde hace un llamado de atención a las declaraciones del columnista, aclarando que ofender o menospreciar a un grupo social por sus características físicas o étnico culturales constituye un acto de discriminación, que se encuentra prohibido y penado en nuestro país. Además:

A los medios de prensa y comunicación: a cumplir con su obligación de condenar y eliminar de sus plataformas contenidos que expresen discursos racistas.

¿Y ahí se acabó el chongo?

No. Aldo salió con la pata en alto, y dijo esto:

Lo siento, ministra humalista/vargasllosista Diana Álvarez Calderón, ninguna calichina burócrata caviar (refiriéndose a Gabriela Perona, funcionaria del Ministerio de Cultura) me va a callar o atarantar con comunicados que calzan penalmente con la difamación, a estas alturas.

El columnista se defendió argumentando que en el Ministerio no sabían interpretar sus palabras:

1) Ignorante: Dícese del que ignora o desconoce algo. 2) Que carece de cultura y conocimientos. Término descriptivo y no peyorativo para masas que a menudo carecen, lamentablemente, de conocimientos básicos (alfabetismo, escolaridad).

Imagen: Caricatura de Heduardo para Perú 21

Imagen: Caricatura de Heduardo para Perú 21

¿La mayoría de población indígena en el Perú es analfabeta o no terminó el colegio? Si nos remitimos a las cifras que arroja el Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI), es posible que sí, porque no existe una política de Estado agresiva que se preocupe por aquellos que no viven en las capitales de las principales ciudades del país. ¿Y por eso hay que decidir por ellos, o eso los hace sujetos fáciles de manipulación o anula su legítimo derecho al reclamo? Pues la respuesta es cuestión de lógica.

En fin, saquen sus propias conclusiones.

BONUS TRACK

Ya ya ya. Ahora relajemos un poco y aprovechando que hablamos de Aldo y de sus columnas, también encontramos cómo lo buleó, una vez más, Gustavo Gorriti.

En una de sus últimas publicaciones en Perú 21, que casi siempre se trata de varios temas separados por guiones y sin ningún tipo de conexión entre uno y otro, Mariátegui dijo que el «mentor judío» del candidato presidencial de Todos por el Perú, Julio Guzmán, era el periodista:

Y me cuentan que el mentor judío en Lima que Guzmán mencionó en su entrevista, en ese canal hebreo en EE.UU., es mi amigo Gustavo Gorriti.

La respuesta del director de IDL-Reporteros fue breve pero tan contundente que mandaría a llorar a cualquiera:

Aldo: Lo que te dijeron de la mentoría es una cojudez. Y el mejor escudo anti-cojudez es realizar una simple verificación antes de escribir.

Gustavo.

Ya, no te rías.

Lo cierto es que no es la primera vez que Gorriti le pone su estatequieto. Este útero, en uno de sus clásicos Celebrity Deathmatch ya contó cómo, en el 2007, el pobre Aldito salió trasquilado al querer cuestionar la independencia del periodista de investigación, cuando advirtió que «se le notó el fustán caviar» en una entrevista que Gustavo hizo al excanciller Manuel Rodríguez Cuadros. Obviamente, Gorriti le respondió. Puedes disfrutar leerlo completo aquí.

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