corrupción , internacionales , noticias Lunes, 19 enero 2015

La extraña y repentina muerte del fiscal que se atrevió a denunciar a la presidenta de Argentina

El titular de este post parece el de un libro, pero, en realidad, se trata de, quizás, la conmoción más grande que ha tenido el país vecino sureño. La extraña muerte del fiscal argentino Alberto Nisman, justo un día antes de la presentación de las pruebas que había preparado contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sería la trama ideal para una novela conspiranoica.

Pero su muerte es real.

El fiscal. Foto: infojusnoticias

El fiscal. Foto: infojusnoticias

Como para que te hagas una idea de la magnitud del suceso, empezamos la nota con uno de los tuits más movidos respecto al caso, el del conductor Marcelo Tinelli, quien refleja un sentir nacional:

Esto es lo que tienes que saber.

 

El caso final

Atentado al AMIA. Foto: WikiCommons

Atentado a la AMIA. Foto: WikiCommons

11 años se la pasó Nisman investigando el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que ocurrió en 1994 y causó la muerte de 85 personas. Curiosamente fue Néstor Kirchner, en ese entonces presidente de Argentina, quien le designó la investigación.

En ese momento, la comunidad judía de Argentina responsabilizó a Irán, particularmente a Hezbollah. Así pasaron los años.

Pero en el 2013 el caso dio una voltereta insólita: Argentina e Irán firmaron el Memorándum de Entendimiento para esclarecer el atentado. La medida no fue recibida con mucha candidez por parte de la comunidad judía de argentina. Esta nota de La Nación es contundente al respecto:

Luis Czyzewski, padre de Paola, una víctima del atentado a la AMIA, calificó al acuerdo alcanzado como “un paso hacia atrás monumental”.

“Es como si los aliados antes de los juicios de Nuremberg hubiesen armado una comisión especial para ver si juzgaban o no a los nazis y cómo. Me parece realmente insólito, estoy absolutamente conmovido por lo negativo de esta noticia”, agregó.

Dos años después, el fiscal denunció penalmente a Cristina Fernández y al canciller Héctor Timerman. ¿Por qué? Pues Nisman afirmaba tener las pruebas suficientes para afirmar que la presidenta argentina ya había negociado la impunidad de los responsables. El memorándum sería puro show.

Según la denuncia, Cristina habría negociado con la finalidad de poder realizar transacciones comerciales. Así lo contaba el periodista Hernán Cappiello del Diario La Nación:

Nisman sostiene que Cristina Kirchner negoció levantar las acusaciones contra Teherán para poder comprarle petróleo barato a cambio de granos y para eso acordó montar una pista falsa en la que se acusara a grupos “fachos locales”, de modo de fabricar la inocencia de Irán. Incluso se habló de que Irán comprara armas. En la denuncia, se señala que “la confabulación criminal fue decidida por Cristina Kirchner y puesta en funcionamiento por Timerman”.

Este fue el último caso de Nisman.

 

Inseguridad

Mira este titular de El Clarín:

mirates

Casi todas las notas que se han escrito en Argentina recogen esa frase, aparentemente premonitoria. Queda claro que Nisman sabía cuál era la magnitud de su denuncia. Esto es lo que recuerda la periodista Natasha Niebieskikwiat sobre las últimas comunicaciones con el fiscal:

A pesar de la presión que había sobre él y de la feroz embestida del kirchnerismo en su contra, Nisman estaba confiado en la solidez de su denuncia por encubrimiento contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés “Cuervo” Larroque, Luis D’Elía y Fernando Esteche.

Clarín chateó por última vez el sábado. Nisman dio un ok final a lo conversado a las 21:17 por Whatsapp. No quería hacer ya declaraciones y comentó que siempre leía las notas de esta periodista. Ayer domingo no contesto ninguno de los mensajes de Whatsapp, pero sí aparecían como recibidos. Por lo general, el recibía mensajes de textos y Whatsapp y llamaba de la fiscalía o de otros teléfonos. Fue en esas últimas conversaciones orales con este diario, como la del miércoles pasado, cuando sostuvo: “Yo puedo salir muerto de esto”. 

Como cuenta RPP, Nisman incluso tenía una escolta asignada que lo acompañaba cada vez que el fiscal decidía moverse pues había recibido varias amenazas de muerte durante los días previos a su “suicidio”.

 

Un improbable suicidio

Sobre la causa de muerte, el diario argentino El Clarín informó así en un primer momento:

Las primeras informaciones indicaron que tenía un disparo en la cabeza de un revólver de pequeño calibre. Sobre su escritorio estaba la documentación que el fiscal iba a presentar hoy en Diputados. La confirmación de la muerte la dio el juez que intervino en la causa, Manuel De Campos, y las primeras hipótesis hablaban de un “supuesto suicidio”.

Al respecto, les dejamos este tuit:

Claro, no tiene sentido. Es el periodista Jorge Lanata quien le da voz a la duda que tienen casi todos los argentinos:

Siempre recibo La Nación y a Clarín y Clarín no llegó y pregunté qué pasó, y la señora que trabaja acá dijo que como el fiscal murió están actualizando la edición, no lo podía creer. Esto le agrega al panorama algo que hasta ahora no había, que es violencia, porque me resulta muy difícil de creer que Nisman se mató, ¿el tipo antes de declarar se mata? Vamos chicos…

Es terrible, como si hubiera fuerzas superiores a las fuerzas democráticas que evidentemente lo hay. El más complicado en esto es el Gobierno, no estoy diciendo que tenga responsabilidad, pero es el primero que tiene que salir a aclarar primero, porque es Gobierno y después porque es el acusado. Nisman iba a hacer una presentación muy fuerte hoy, todos esperábamos que lo de hoy sea fuerte y nuevo. Este país no tiene destino, me enteré hoy temprano

Sí pues, no cuadra. La autopsia de su cuerpo ha culminado, pero los resultados aún se conocerán en la tarde/noche de hoy. El titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción N°45, quien tiene a cargo el caso, decidió no mandarse con ninguna hipótesis.

Sin embargo, el secretario de Seguridad Sergio Berni dijo esto: “En criminalística, no estoy hablando de este caso en especial, pero cuando usted tiene un cuerpo, un arma y tiene un casquillo, todos los caminos conducen a un suicidio”. 

Parece que ya la tienen clara.

 

¿Y ahora?

El fiscal tampoco iba a dejar que todo se perdiera con su muerte. “No estoy loco. Estoy convencido del valor de las pruebas de mi denuncia”, le habría comentado el fiscal a un colega, según Daniel Santoro –el galardonado periodista de El Clarín– cuando este le preguntó sobre la acusación contra Fernández.

Según cuenta Santoro, Nisman aceptó la oferta de este colega para guardar en una caja de seguridad para guardar los 330 CD de audios y otros documentos en base a los cuales basó su acusación. Gracias a ello, ahora es responsabilidad de Alejandra Gils Carbó, Procuradora General de la Nación, el nombramiento de aquel que reemplazará a Nisman.

Sin embargo, quizás esto es lo más importante que dice Santoro:

En el caso de Nisman no es la muerte de un testigo, sino peor, es la desaparición de un fiscal denunciante. Es cierto que Gils Carbó le había ofrecido reforzar su custodia por el preocupante escenario internacional creado tras la masacre de los humoristas franceses de la revista Charlie Hebdo. Pero también es cierto que estaba prácticamente solo frente a un Gobierno, desde el canciller Héctor Timerman, que lo trató de mentiroso para abajo y no paró de insultarlo. En una democracia estable, el Gobierno solo se habría defendido y Nisman, por más que no se compartiera el contenido de su denuncia, hubiera tenido el apoyo por lo menos técnico y humano de sus jefes.

¿Pensabas que solo nosotros no teníamos una democracia estable? Ni se compara con lo que está pasando en Argentina.

Tags