noticias Miércoles, 4 septiembre 2019

Phillip Butters te enseña cómo difamar a una periodista en 3 simples pasos

Así se construye una difamación en 3 sencillos pasos

Qué fácil tirar barro. Composición: Utero.pe

Qué fácil tirar barro. Composición: Utero.pe

Phillip Butters es un experto lanzando verdades a medias para disfrazar mentiras completas. Presenta algo creíble y lo mezcla con una mentira. Para mayores pruebas, aquí el paso a paso de cómo difamó a la periodista Paola Ugaz en una reciente transmisión de su programa.

1. Primero coge una portada de Expreso

Sí, otra vez Expreso:

Oh yes, más destapes. Foto: Captura/Twitter

Oh yes, más destapes. Foto: Captura/Twitter

La nota de tres páginas tiene como fuente un informe de la congresista Yeni Vilcatoma el cual ella resume en una columna dentro del diario y al lado del destape

Estos son los datos de la denuncia de Vilcatoma:

  • Para reubicar a los Shipibo-Konibo en el 2014 (que vivían hacinados en Cantagallo) la gestión de Villarán compró un terreno en Campoy, San Juan de Lurigancho por US$4.6 millones.
  • El terreno le pertenecía a la empresa Campoy SAC, que lo adquirió por poco más US$2 millones. Sin embargo, gracias al cambio de zonificación que solicitaron, el valor del inmueble se incrementó.
  • Seg{un Vilcatoma, quien aprobó el cambio de zonificación en el 2012 fue la Comisión Metropolitana de Desarrollo Urbano, vivienda y Nomenclatura del municipio, presidida entonces por Marisa Glave.

Esta es la acusación de Vilcatoma tal cual. Panamericana también recogió su denuncia.

2. Luego, ‘amplía’ el caso

El incendio de Cantagallo: 2016. Foto: El Comercio

El incendio de Cantagallo: 2016. Foto: El Comercio

En su programa Combutters (Willax), Phillip presentó un informe en el que resumía el caso pero agregaba algo más [minuto 3:36 de este video]: la presencia de la periodista Paola Ugaz como la mente maestra detrás de una supuesta lavada de cara mediática:

Ante las críticas a esa adquisición la maquinaria comunicacional de la municipalidad empezó a hacer su parte. (…) A la cabeza, la asesora de comunicaciones y redes sociales de la municipalidad de Lima, la periodista Paola Ugaz.

Este útero se comunicó con Paola Ugaz para confirmar que, efectivamente, ella empezó a trabajar con la gestión de Susana Villarán en el 2013, trabajo por el cual cobró S/10,000 mensuales.

Sin embargo, lo que agrega el reportaje después —recuerden: verdades a medias para vender mentiras completas— es falso [minuto 4:03]:

Hoy sabemos que Ugaz es investigada por formar parte de la presunta organización criminal dirigida por Susana Villarán desde la municipalidad de Lima.

Paola Ugaz —lo sabemos porque acabamos de hablar con ella— actualmente no está siendo investigada por la Fiscalía. Es falso de que exista acusación fiscal en su contra por el caso Lava Jato.

Es cierto que Ugaz trabajó en el área de comunicaciones de la municipalidad de Lima, pero jamás ocupó gerencia alguna.

Además, la periodista laboró para la gestión Villarán desde enero de 2013 hasta enero de 2014. La compra del terreno de Campoy por parte del municipio fue en octubre de 2014.

¿Cómo podría haber estado involucrada?

La yapa llega cuando Butters descarga toda su misoginia:

Butters menciona haber sido “atacado” por una columna del sociólogo Nelson Manrique y no emite mayor comentario sobre él. Sin embargo, eso no pasa cuando menciona a las periodista Alejandra Cruz y Paola Ugaz. Sobre esta última incluso llega a decir que “ni tus órganos valen 10,000 soles“.

Queda claro el nivel de violencia al que Ugaz se enfrenta.

3. Y luego alguien lo rebota

El portal La Abeja, medio dirigido por Luciano Revoredo, un conocido defensor del Sodalicio de Vida Cristiana —al que revelamos aquí como trabajador del keikismo— escribió así en su ‘columna’ resumiendo el informe de Butters:

(…) la labor de Ugaz habría estado vinculada a vender las “bondades” de este intercambio comercial en los medios de comunicación y redes sociales, además de generar una campaña de desprestigio contra todo aquel que se opusiera a él.

Revoredo es el más interesado en difundir esta mentira porque su portal es básicamente el diario personal de un fujitroll defensor del Sodalicio.

Paola Ugaz y Pedro Salinas han investigado los abusos del Sodalicio de Vida Cristiana. Ugaz de hecho tiene la certeza de que este nuevo ataque. De hecho, por ahí va Revoredo cuando agrega esto:

Dirigir una maquinaria mediática para encubrir actos poco transparentes es algo paradójico, por decir lo menos, en una periodista que se precia de ser el paladín de la libertad de expresión. Por lo demás, esta manera de proceder de Ugaz, que hoy debe enfrentar una denuncia por actos de corrupción asociados a la tristemente célebre gestión de Villarán, no se distingue de otros casos en los que ha dado muestras del mismo talante.

Lo cierto es que todo es una burda difamación. De hecho es otro ataque más al periodismo de investigación.

Para cerrar: La verdad

Como decíamos, este útero se comunicó con Paola Ugaz quien nos contó que en julio de este año se enteró —gracias a Expreso— que un ciudadano (de nombre Edgardo Palomino) presentó una denuncia contra ella y otras personas por supuestamente integrar la organización criminal de Susana Villarán.

Sin embargo, Ugaz no ha recibido ninguna notificación ni ha sido citada a declarar. De hecho, no tienen conocimiento de que la Fiscalía la esté investigando. Su abogado, Carlos Rivera, ya se encuentra averiguando más al respecto para tomar las medidas necesarias.

También nos dijo que exigirá la rectificación de Butters: “Esto no es fake news, es una burda difamación“, sentenció.

Diego Pereira

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