corrupción , economía , noticias , politica , sociedad Lunes, 16 enero 2017

Este es el otro peaje que gana millones al mes y sobre el que Castañeda y Villarán tienen mucho que explicar

La línea que todo lo divide. Composición: Útero.Pe

Uhmmmm ese color de casaca algo me dice.
Composición: Útero.Pe

Las protestas contra el peaje en Puente Piedra, que tuvo un montón de heridos y cuyos detalles del origen encontrarás en este útero, no son lo único caso en el que converge una queja ciudadana con un -al menos presunto- hecho de corrupción.

Lo que pasa es que aparte de los peajes en Puente Piedra, propuestos por durante el administración de Luis Castañeda y firmados durante la gestión de Susana Villarán, hay otros más que la Municipalidad de Lima otorgó a concesión hace unos cuántos años.

¿Por qué tanto odio? Imagen: una gente achori

¿Por qué tanto odio?
Imagen: una gente achori

La otra gran concesión, la que concentra los peajes más rentables de la capital, está en la vía denominada:

Línea Amarilla

Aquí hay cinco peajes, ubicados en distintas zonas de la capital repartidos de esta manera:

  • Monterrico.
  • Separadora Industrial.
  • Dos en Santa Anita.
  • Ramiro Prialé.

Gracias a un reportaje de nuestro sen sei que ahora está metiendo terror en Cuarto Poder, Daniel Yovera, debemos tener en cuenta algunos puntos sobre este proyecto del color del partido de Castañeda.

  • Línea Amarilla se firmó en el 2009, durante la gestión de Luchito.
  • La accionista principal del Consorcio del mismo nombre era la brasileña OAS.
  • El más más de OAS, Leo Pinheiro, ustedes deben recordarlo por los yellowchats con Giselle Zegarra, la exgerenta de Luchito, está preso por el caso Lava Jato. Sucede que, en Brasil y en Perú el tío tenía la costumbre de coimear para obtener licitaciones.
  • Para cuando ganó Línea Amarilla la concesión, el mismísimo Leo fue a darle la mano y a firmar el contrato con Luchito.
Je-je-je. Foto: IDL-Reporteros

Je-je-je.
Foto: IDL-Reporteros

Ya ¿yyy? ¿A mí qué me  i m p o r t a?

Lo de siempre:

El detalle está en  l o s   m i l l o n e s

Decíamos que en la gestión de Lucho se firmó la vaina.

¿Cuánto duraba la concesión?

  • 30 añazos.

¿Cuánto era la inversión?

  • 500 millones de dólares aproximadamente.

Además, la cláusula del contrato indica que el primer día de febrero de cada año, el peaje subirá al ritmo de la tasa de inflación.

¿Qué sucedió después?

  • Villarán renegoció el contrato para incrementar la inversión de OAS de modo que se convierta en Vía Parque Rímac y se ejecute Río Verde (proyecto que murió y ahora es el bypass de Lucho).
  • Para esto se incrementó la inversión a 700 millones de dólares y se amplió el contrato de concesión ya no a 30 sino a 40 añazos.
  • Pero le agregó una cláusula al contrato para que la Municipalidad reciba el 7% de las ganancias en los peajes.

¿Y cuál es el problema?

Ya les dijimos oe, los millones.

Daniel Yovera conversó con destacados economistas: Juan Mendoza, director de Maestría en la Universidad del Pacífico y Ricardo Rasilla, decano del Colegio de Economistas de Lima. Ellos hicieron un cálculo de todo lo que ganaría el consorcio de OAS en los 40 años de concesión y este fue el resultado.

Con los cobros más austeros posibles:

  • En un mes solo un peaje gana 24 millones de soles.
  • En un año gana 288 millones de soles.
  • En cinco años la ganancia aproximada sería de 1,400 millones de soles. 
  • En 10 años la inversión de 700 millones de dólares ya se habría recuperado. 
  • Por lo tanto le quedan 25 años más solo para obtener ganancias netas.
  • Negociazo.

Pero, como se trata de Lucho, siempre hay un palo tras un cuerno

Cuando OAS se presentó ante la MML en el 2007 para decirle lo que planeaba hacer, aseguró que empezaría a cobrar peaje a partir de que el 70% de la obra estuviese culminada. Sin embargo, dos años después, cuando Leo y Lucho se abrazaban de felicidad, esta cláusula nunca apareció en los documentos y OAS empezó a cobrar rico con apenas el 29% de la obra avanzada.

Entre los especialistas consultados por Yovera, además de los economistas, también están el expresidente de Protransporte, Gustavo Guerra García y el arquitecto Miguel Guerrero. Este último denunció en su momento que la concesión afectaba directamente a los ciudadanos pero sus demandas fueron archivadas. Todos los consultados coinciden en señalar que se trata de una ganancia exacerbada para una concesión por peajes. 

En la actualidad, OAS ha vendido la concesión a la francesa VINCI, empresa titular del proyecto donde la ejecutora ahora es la peruana Graña y Montero. La transacción se dio en el marco de las investigaciones por el caso Lava Jato, puesto que OAS debe pagar millonarias reparaciones civiles en su país. Como indica Yovera, la empresa se fue del país sin que nadie investigue el contrato firmado con Luchito ni modificado con Villarán. La Fiscalía tiene mucho por decir en este caso.