noticias Miércoles, 14 enero 2015

Mucho placer, me tengo que ir

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.
Ilustración: Leo Albán

Ilustración: Leo Albán

Este muchacho siempre olía a sudor porque siempre estaba pajeándose o tirando, pero eso no importa ahora. Solo quería decir que es chévere escuchar a Leo Dan a las 2 de la madrugada y recordar cómo me la metía él en la ducha, esas imágenes son las más ricas que me llevaré de la Tierra. Yo me colocaba de rodillas y se la chupaba buenazo y ya estábamos en la cama otra vez.

A veces yo veía por la pequeña ventana de la habitación mientras él me penetraba, y había un señor colgando su ropa en el tendal de la otra casa y yo pensaba, Este señor, ¿nos estará viendo? Claro, era qué chucha y yo luego me bajaba y decía Mucho placer, me tengo que ir.

Esta huevada no puede ser cierta. Me siento mal por toda esa gente que no tira y no desfoga, pensaba, recogiendo mi ropa. Ya me voy a mi casa porque si no nos vamos a volver locos tirando. Debo realizar mis actos serios y responsables para equilibrar mi vida, porque si no me voy al diablo. ¿Entiendes eso? Uno tiene que ser de facetas y de pensamiento amplio. Respirar hondo y decir gracias muchas veces.

Estoy echada en mi cama con los audífonos en las orejas, pensando en nuevas estrategias para sonreír. Y me acaricio el culo, mis manos están frías. Observo el techo de la habitación y me doy cuenta que este momento es lo único que tengo, esa idea me maravilla y me abrazo. Gracias por existir, me digo. Porque si te distraes un día te despiertas y tienes 30 años y tienes hijitos, y te dirán Permiso, señora. Yo sé que todo eso sucederá, y qué chucha. Pero antes quiero estar en un yate con una copa de champagne en la mano y sensación de tranquilidad. La felicidad no me importa.

Y me da sed. Un chilcanito, pienso. Así que busco mis sandalias debajo de la cama y observo a Rocco al fondo, me asusto un poquito porque no sabía que él estaba ahí. Rocco, este año 2015 las cosas van a cambiar, ya no puedes estar escondiéndote debajo de mi cama, cada uno tiene su cama. Me coloco mis sandalias y observo el libro de Raymond Carver sobre el escritorio, De qué hablamos cuando hablamos de amor. Sigo mi camino hacia la cocina y pienso, ese Carver, ¿no? Sonrío y recuerdo que hubo un tiempo en que me gustó un montón. Mi cuento favorito de él es Belvedere. Su estilo me alucinaba pero un día tiré un libro de él contra la pared y dije Tu frialdad y tus personajes atormentados me los meto por el culo, Raymond. Así fue, pues. A veces las cosas que te gustaron mucho las puedes llegar a detestar mucho y no pasa nada, eso es humano.

 

Del árbol de los tiempos nos hemos desprendido…

 

Del árbol de los tiempos nos hemos desprendido

bajo todo un sistema de galaxias de años;

y ahora estamos mirándonos y nos vemos extraños

igual que dos océanos que se hubieran unido;

 

hemos viajado tanto, es tan hondo el misterio

de coincidir, y amarse, desde vías tan remotas;

aún estamos buscándonos en el tiempo: dos motas

de polvo de ciprés tanteando un cementerio;

 

nos estamos mirando como dos aves pobres,

lastimados de vuelo, lastimados de espacio,

lastimados del tiempo que nos ha estado viendo;

 

nos estamos mirando lo mismo que dos sobres

cerrados el uno frente al otro que, despacio,

se van abriendo, se van abriendo, se van abriendo.

 

[ Félix grande ]

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.