corrupción , noticias , politica Jueves, 4 diciembre 2014

Don Bieto fue excluido del proceso de los Petroaudios pero parece que todavía existe una esperanza

Diego Pereira

I'm back, bitches / twitter: @algunpereira / correo para chismes: diego@utero.pe

Una nueva razón para sentirte decepcionado por nuestro sistema judicial: Alberto Quimper y dos familaires de Rómulo León han sido excluidos hace un mes del proceso seguido en el caso de los ‘Petroaudios’.

¿Don bieto está en pijama o es un buzo? Jamás lo sabremos. Foto: La República

¿Don bieto está en pijama o es un buzo? Jamás lo sabremos. Foto: La República

¿QUÉ, QUIÉN, CÓMO? Si todo el párrafo anterior te suena a nada, lo mejor es hacer un repaso de historia contemporánea de la corrupción para estar claros. Aquí vamos.

 

¿Qué es eso de ‘Petroaudios’ ah?

El apretón que no duró mucho. Foto: La República

El apretón que no duró mucho. Foto: La República

Todo empezó cuando Cuarto Poder, en octubre del 2008, reveló una grabación en el que se escuchaba a Alberto Quimper, en ese entonces ejecutivo de Perupetro, y a Rómulo León, ex ministro aprista y ex compañero (porque lo botaron del partido). 

En el audio, ambos personajes discutían sobre la ‘aceitada’ que debían hacer para ayudar a la empresa Discover Petroleum a ganar contratos en nuestro país. Sí, acá fue donde apareció esa palabreja. Se trataba de lo que ahora nuestros políticos llamarían “un mal lobby”.

Tan relevante fue el destape que hasta tiene su propia página en Wikipedia (aunque desactualizada). También se bajó a un gabinete de ministros, desapareció políticamente a Jorge del Castillo (¿dónde está ah?) y le complicó la trama al segundo gobierno aprista. Además acá fue donde se retomó el debate sobre el ‘chuponeo’ y la ética periodística.

Y claro, también generó un sketch recurrente en ‘El Especial del Humor’.

Classic.

 

¿Y en qué anda ahora todo esto?

Bueno, luego de toda la mecha interna y las veladas amenazas del prófugo -y luego capturado- Rómulo León a su ex-líder Alan García (quien no dudó en llamarlo rata), ya nos estábamos olvidando del tema porque se suponía que el proceso seguía.

El problema es que, como cuenta esta nota de La República, hace un mes que los implicados en la investigación quedaron libres:

En una decisión que se intentó que pase inadvertida ante la opinión pública, la Tercera Sala Penal Liquidadora excluyó “por prescripción” al ex ejecutivo de Perú Petro Alberto Químper del juicio sobre la presunta adjudicación irregular de lotes petroleros durante el segundo gobierno aprista, también conocido como el caso Petroaudios.

La decisión del tribunal se dio hace un mes y también comprende a Rómulo León Romero y Paola Casuso, hijo y sobrina de Rómulo León Alegría, implicado en este proceso.

¿Qué es eso de prescripción? Vamos a ponernos lo menos legales posibles para explicar esto (pero lo suficiente para no errar). Hay dos artículos del Código Penal que tenemos que chequear (ya pues, siempre tienes que revisar tu código).

El artículo 80° nos dice que la prescripción ocurre cuando la pena máxima del delito que cometiste ya ha transcurrido desde el momento que empezó la investigación. O sea, no puedes ser juzgado más tiempo del que habrías pasado metido en una cárcel (una jugada súper conveniente en nuestro Poder Judicial).

Con eso en cuenta debemos agregar que la pena máxima del delito por el cual estaban siendo investigados el hijo y la sobrina de Rómulo León (encubrimiento real) es de cuatro años… así que, supuestamente, ya fue.

Además, el artículo 81° nos dice que si el procesado tenía más de 65 años al momento de cumplir el delito, la prescripción se reduce a la mitad. O sea que tiene que pasar solo la mitad del tiempo de la condena.

Don Bieto ya era adulto mayor al momento de cometer todos sus delitos (tráfico de influencias, patrocinio ilegal y cohecho pasivo propio) pues tenía 70 años.

La ley es así y quizás todos estén tan indignados como nuestra primera dama

nads

Perú21 nos cuenta esto:

En su afán de desmarcarse de cualquier crítica por el retraso en el proceso, el presidente de Tercera Sala Penal Liquidadora, Alberto Brousset Salas, aclaró que el caso Petroaudios llegó a sus manos dos meses antes de que prescriba y que el pronunciamiento de la Fiscalía Suprema sufrió una demora considerable por tratarse, además, de un proceso complejo.

Pero La República da en el clavo con lo que parece ser el problema:

En mayo, la procuraduría anticorrupción, representada entonces por Christian Salas,  solicitó programar audiencias diarias por este caso para evitar la prescripción de delitos para algunos acusados, pero el Poder Judicial no lo hizo. 

Ajá, ¿entonces el problema ha sido la poca diligencia de la Tercera Sala Penal Liquidadora? Por lo menos nos quedaría el consuelo que Rómulo León no puede ser excluido del proceso por prescripción, como él mismo afirmó en una entrevista para Canal N, aunque insiste que él jamás cometió un delito, sino que estuvo envuelto en un escándalo.

Mira tú.

 

¿Y hay alguna esperanza?

Obvio, no te deprimas, una solución existe. Según Julio Rodríguez Vásquez, investigador del Proyecto Anticorrupción del IDEHPUCP (Instituto de Derechos Humanos de la PUCP) toda esta interpretación legal que permite que Don Bieto salga libre es errada.

Vamos a traducirlo:

¿Por qué es errada? Pues porque todos los delito por los que fue denunciado ocurrieron por una sola acción. Esto, en términos jurídicos, se conoce como ‘concurso ideal de delitos’. ¿En qué nos beneficia? Pues se aplica el llamado ‘plazo extraordinario’.

¿¿¿Ah???? Esto funciona así: Tomamos el delito más grave (cohecho pasivo) que es de 8 años y le sumamos la mitad, o sea 4. Esto nos da 12 años. Eso quiere decir que tendrían que pasar 12 años para que el caso prescriba. Sin embargo, como don Bieto es un inofensivo viejito, se le tiene que reducir la prescripción a la mitad. Eso nos da 6 años.

¡¡¡Pero los 6 años vencen el 2013!!! ¡¡¡Igual sale libre Don Bieto!!

No, no desesperen.  De acuerdo con lo que señala Rodríguez Vásquez, como existe “afectación del patrimonio del Estado” (quisieron levantarse el petróleo), el plazo de prescripción se duplica. O sea, vuelve a ser 12 años. Así lo cuenta el abogado:

 En el caso de Quimper Herrera, la presunta afectación al patrimonio del Estado provocaría que el plazo de prescripción sea de 12 años, de manera que la obligación penal de procesar y pronunciarse sobre el presunto hecho punible recién prescribiría en el año 2019.

Ahora, ¿alguien va a argumentar esto ante las autoridades correspondientes? Esperemos que sí. Pásale esta nota a tu amigo fiscal.

 

En otras noticias…

Baila feliz. Foto: Ellos y Ellas.

Holi. Foto: Ellos y Ellas.

La celebración de la familia León continúa. No solo el camino de los Petroaudios amenazan con terminar, sino que Luciana León también se ha librado en parte de todo el embrollo en el que estaba metida.

Si bien la Comisión de Ética del Congreso decidió ya no investigarla, la Fiscalía se mantiene firme en que su investigación seguirá pues si bien puede no haber una falta ética, sí puede haber delito. ¿Qué pasará?, ¿en qué quedará? Asegúrate de sintonizar este útero.

Diego Pereira

I'm back, bitches / twitter: @algunpereira / correo para chismes: diego@utero.pe