narcotrafico , politica Martes, 26 agosto 2008

La camioneta de Alan García y de los Sánchez Paredes

 phpclfvvlpm.jpg

Gustavo Gorriti y Sheilla Díaz de IDL – Seguridad Ciudadana publican hoy una documentada investigación que podría traer cola: La camioneta.

Veamos. Había una vez una camioneta Nissan Frontier 4×4 de doble cabina que llegó al Perú y que fue vendida a precio de nada:

Declarando un precio de lista para la venta de 29 mil 850 dólares, la compañía hizo un sustantivo descuento de 11 mil 850 dólares, para venderla en 18 mil dólares a un ilustre cliente: Alan García Pérez (… Ver boleta de venta )

Pero la camioneta no duró ni un año en propiedad de la familia García Nores. El entonces líder de la oposición la revendió con -ojito- una ganancia de más de cuatro mil dólares:

El 4 de julio de 2003, en la oficina del notario Fernando Loayza Bellido, Alan García y su esposa vendieron el vehículo por 22 mil dólares a la compañía Alta Tecnología e Inversión Minera y Metalúrgica S.A. [ATIMMS.A.] Dicha compañía estuvo representada por su gerente general Belisario Esteves Ostolaza, quien pagó al contado. (Ver documento).

La minuciosa investigación de Gorriti y Díaz ha establecido que Esteves -ex viceministro de Comercio de Alan 85- y la empresa ATIMMS.A. “resultaron siendo la fachada de la compañía del clan de los Sánchez Paredes“, vinculado más de una vez al narcotráfico. En la foto adjunta se ve a Esteves (izquierda) con Orlando Sánchez Paredes y su hijo Orlando Sánchez Miranda.

Es más, tan cercana era la relación entre ATIMMS.A. y los SP que la camioneta en cuestión terminó -un año después- siendo manejada por el mismísimo Alfredo Sánchez Miranda, el otro hijo de Orlando Sánchez Paredes, como consta en una papeleta del 18 de agosto del 2004.

(De hecho, otro que ocupó el cargo de gerente general de ATIMMS.A. es Humberto Abanto, abogado del montesinista Moisés Wolfenson y, ojito again, ex asesor del actual ministro Luis Alva Castro cuando éste era solo congresista. Abanto es aprista y es uno de los hombres más cercanos a los Sánchez Paredes.)

Y esperen que hay más, no solo es la camioneta:

El mismo año, 2003, (…)  una compañía de carga terrestre transportó en varias ocasiones insumos químicos a COMARSA, la compañía minera de los Sánchez Paredes. El nombre de la compañía de carga es “Transportes don Reyna” y su gerente general es José Antonio Nava, hijo de Luis Nava, actual secretario general de la Presidencia de la República.

Fueron por lo menos nueve cargamentos entre la compañía de José Antonio Nava (muy activo durante la campaña, estaba en todas, yo lo veía en todos lados) y la de los Sánchez Paredes (Ver copias de facturas).

En fin. La moraleja de la historia también es de IDL-SC:

Por cierto que no hay delito en la venta de esa camioneta. Lo que sí ilustra la corta trayectoria de ese vehículo 4×4 es la cercanía, muchas veces involuntaria, otras no, en las que se desenvuelve la política y las empresas con grupos investigados por su pertenencia al crimen organizado. Así, las dos principales figuras de la conferencia de prensa en la que se anunció la investigación al clan de los Sánchez Paredes, resultaron haber tenido una cercanía presumiblemente involuntaria con ellos: Alan García les vendió su camioneta Nissan Frontier y Alva Castro los tuvo, a través de Abanto, como asesores en el Congreso.

Ejem.

P.S.: Alan responde: fue vendida a través de avisos periodísticos. Yaaa…

reacción en los blogs: desde el tercer piso, reportaje al perú, pepitas.com.pe