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Javier Heraud no se ríe de la muerte

Sucede
simple-
mente,
que no
tengo miedo
de morir
entre
pájaros,
y
árboles.

imagen: Jorge Miyagui, para la muestra Yo no me río de la muerte

Hoy, hace 49 años, murió Javier Heraud entre pájaros y árboles. Por estos días, en la sala Luis Miró Quesada, al lado de la Municipalidad de Miraflores, se puede apreciar la muestra Yo no me río de la muerte que, según la nota de prensa, tiene como “principal finalidad dar a conocer a las nuevas generaciones a uno de los poetas peruanos más emblemáticos del siglo XX”.

Me gustó la muestra porque es un intento de explotar al máximo el potencial iconográfico de Heraud, que debería estar al nivel del Che —con toda la carga, para bien y para mal, que eso implica— en el imaginario colectivo de la juventud peruana (sí, algo más que un cuadro de Cherman en Panchita o la 73). Poeta, joven, revolucionario, acribillado a los 21 años en la selva y hasta se salvaron unas fotografías de su cuerpo caído.

Y aquí está la razón de este post. Las fotografías pertenecen al archivo personal de Guillermo Ríos, al que conocí hace casi una década, cuando hice este reportaje sobre la muerte de Javier Heraud en Madre de Dios.

Imagen de previsualización de YouTube

Son imágenes fuertes pero republico un par de ellas aquí porque, como en el caso del Che, no sólo tienen un carácter histórico sino también, me parece, icónico. Para una futura muestra. Para las futuras generaciones.

Para ellos, también, si se les ha despertado la curiosidad por el personaje, pueden encontrar su obra poética completa en varias librerías aunque, corríjanme los que saben, la edición más bacán es la de Campodónico Editores de 1976, con prólogo de Sebastián Salazar Bondy, que pueden encontrar en varias webs de compra y venta por Internet. Y si no lo encuentran, aquí tienen un simpático scribd con todo lo que necesitan. La cosa es seguir leyendo poesía, seguir leyendo a Heraud, seguir viviendo a Heraud.

Yo no me río de la muerte.
Pero a veces tengo sed
y pido un poco de vida,
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Vargas Llosa sobre Arguedas

Ninguna máquina difícil hizo lo que sé, lo que sufro, lo que gozar del mundo gozo“.

Llamado a algunos doctores (1966)

Confiesen: ¿cuántos de ustedes lo han leido? No hay roches. Mejor así: este post es para los no iniciados. Tratemos de llegar a José María Arguedas a través de uno de sus más grandes admiradores y detractores: Vargas Llosa. Música, maestro.

Supongo que para muchos, mentar a nuestro Nobel en este centenario es poco menos que un escupitajo. José María Arguedas es una de las víctimas de ese parricida en serie que es Vargas Llosa. De hecho, tiene todo un libro dedicado al cumpleañero de hoy: La Utopía Arcaica.

Allí MVLL analiza, cito de memoria, ”la inmolación de un talento literario por razones políticas”, lamentando que su “confusión ideológica” lo hiciera ceder a las presiones de su entorno académico y político en vez de dar rienda suelta a su talento, libre de prejucios e intenciones moralizantes. Bien duro. Pero el libro es también una devota reconstrucción de la vida de JMA, un rastreo de sus demonios e influencias. En realidad, y eso se nota mientras lo lees, Vargas Llosa admira y hasta podríamos decir que quiere a Arguedas.

Sobre la relación JMA – MVLL se ha escrito harto y yo no soy un estudioso ni mucho menos, sino un simple aficionado a ambos y, además, alguien que empezó a apreciar a Arguedas en toda su extensión gracias a Vargas Llosa.

Durante la adolescencia es fácil identificarte con Ernesto de Los Ríos Profundos (¿todavía se leen libros en los colegios?) y, luego, cuando empiezas a agarrar tu mochila y recorrer el Perú y hablar con su gente es imposible que en algún momento no te escuches zumbayllu, zumbayllito, en tu cabeza. Pero también es cierto que la obra de Arguedas puede resultarle indiferente a las sensibilidades urbanas y contemporáneas (“es un emo”, dijeron en el Twitter hace poco). Si no lo has leido hasta ahora, puede ser difícil empezar. Y tú quieres saber por qué demonios tanta alharaca con su centenario y por qué nuestro Nobel le ha dedicado páginas de páginas, ¿verdad?

Aprovechemos que están de moda los discursos de agradecimiento de Vargas Llosa. Veamos este texto suyo bastante anterior a La Utopía Arcaica. Se llama Entre sapos y halcones y a mí me sirvió, aunque no lo crean, para revalorar a Arguedas más allá de los lugares comunes que seguramente leerán y escucharán hoy. Es un texto de 1977, cuando incorporaron a Varguitas a la Academia de la Lengua  y MVLL tuvo la osadía de agradecer la incorporación hablando de un autor que había alterado lo que esos académicos llamarían la “pureza de la lengua castellana” mezclándola con el quechua. Léanlo. Vargas Llosa da varias claves para apreciar la obra de Arguedas desde una visión más bien occidental (que es la que seguramente comparten la mayoría de lectores de este blog).

Mario Vargas Llosa. José María Arguedas, entre sapos y halcones

Ahora chapa un ejemplar de Los Ríos Profundos y dale. Comienza por allí. Ahí encontrarás un Perú ¿ficticio? ¿o más verdadero que el que te rodea a ti y a tu laptop? ¿Vale la pena aún hacer la división? No sé, pero está el Perú y está también una estética de la palabra muy original, muy propia. Por algo -como decíamos líneas arriba- Arguedas es objeto de admiración y hasta de cariño de parte de Vargas Llosa. Después de todo, para ser un parricida primero tienes que reconocerte como hijo. Zumbayllu, zumbayllito, Varguitas.

*

P.S.: Me encantó este reportaje de Roy Palomino para La Mula: Arguedas recordado por cuatro amigos. Una visión distinta (más humana) del personaje, la leyenda. No se lo pierdan.

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Ya era hora

—Tú ya lo sabes, por supuesto —dijo mi mamá, sin que le temblara la voz—. ¿No es cierto?
—¿Qué cosa?
—Que tu papá no estaba muerto. ¿No es cierto?
—Por supuesto. Por supuesto.

El Pez en el Agua. 1993.

Tenía 13 años cuando leí por primera vez a Vargas Llosa. Estaba intrigado. Por supuesto que sabía quién era y en mi familia algunos votaron por él en las elecciones del 90. Pero no lo había leido. Entonces apareció El Pez en el Agua y se desató el escándalo. Los diarios dedicaron páginas de páginas a entrevistar a las decenas de agraviados por el antipatriota ex candidato y, si mal no recuerdo, Lúcar (o un reportero suyo) leyó fragmentos del libro para demostrar el daño que le ocasionaba a la imagen internacional del Perú. La maquinaria del fujimontesinismo se dedicó a destripar el libro y a su autor literalmente durante semanas.

Con cada mención al libro abyecto, resentido y antiperuano, crecía la curiosidad.

Mi viejita lo compró y creo que lo devoré antes que ella. Pero, en vez de diatribas apátridas, encontré las memorias de un chiquillo al que a los diez años le presentaron a un fantasma: su papá. Pasumare. En ese momento me jodí, Zavalita.

El libro te atrapaba del saque. Las memorias del niño y luego joven revolucionario-wannabe eran tan cautivantes como la deliciosa y descarnada crónica del backstage de la campaña electoral, que había escandalizado tanto a los medios. Leyendo El Pez en el Agua aprendí algunas cosas: que era mejor leer el libro que la crítica, que los medios exageraban (o mentían) y que este pata Vargas Llosa escribía de putamadre.

Y así, gracias a Fujimori, me enganché para siempre con Varguitas. Para siempre. A estas alturas del día, cualquier cosa que pueda decir de él, o de su influencia en mi vida y la de tantos, palidecerá bajo su sombra. Sólo quería escribir este post para compartir un ratito la genuina felicidad que me dio despertar con la noticia del único premio que le faltaba y dejar constancia de ser uno más de la amplia legión de fans de su obra y su pensamiento (aunque, por supuesto, uno no deje de discrepar en ciertos temas). ¿Quién dijo que no hay justicia en este mundo? Veinte años después, Fujimori está preso y el señor Vargas se lleva un Nobel.

Hagamos un poco más de justicia: durante el día hemos visto a un Vargas Llosa bromista y de muy buen humor, que contrasta con la imagen solemne y hasta antipática que muchos tienen del novelista, que ha asumido tan abiertamente su rol de conciencia moral del país (y casi de las letras hispanas). Por supuesto, a cualquiera le alegra el día ganar el Nobel, dirán ustedes, pero lo cierto es que Mario suele ser un tipo divertido (de hecho, buena parte de su genialidad tiene que ver con la precisa ironía, siempre presente y casi nunca explícita, que despliega en sus novelas). Hace un par de años, presencié en vivo un monólogo de Vargas Llosa sobre una de sus facetas menos conocidas: su paso por el cine. A reír, que éste es un gran día.

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¡Feliz día del Orgullo Friki!

dontworry

Por quinto año consecutivo, este blog celebra el Día del Orgullo Friki, el día en que los fanboys, geeks, trekkies, losties, gamers, otakus y demás especies damos la cara sin importarnos el qué dirán (vean el especial en frikis.pe).

Aquí les dejo una selección de algunos de los posts más frikis elaborados en estos cinco años:

- Cómics para principiantes. Si quieres introducirte en el maravilloso mundo friki.

- El Concierto del Capitán Memo. Porque los frikis no llenamos un estadio pero si pogueamos.

- Battlestar Galactica en la ONU. ‘Nuff said we all! Nerdgasmos múltiples.

- La muerte del Joker. Ok, si no eres friki no importa. TIENES que ver esto.

- El joven Lovecraft y Hello Cthulhu. La mejor forma de introducir a tus niños al Necronomicon.

- Detector de nerds. ¿Qué tipo de rareza eres? Descúbrelo acá.

- FREAKS! La película de 1932 que lo empezó todo. Completa (gracias, Internet).

También pueden seguir los links de las celebraciones del 2006, 2007, 2008 y 2009. Eso es todo, sigan discutiendo aquí el final de LOST.

Namaste.

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Desesperadamente buscando a Lisbeth Salander

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Ayer fue el Día Internacional de la Mujer y el buen ojo de Andrés Edery nos lo recordó con un post invocando a Lisbeth Salander, la primera hacker en ascender al Parnaso de la literatura universal. Me robo su idea como excusa para sacar del teclado algunas ideas que me han estado rondando.

Confieso que soy de los patitas que se toman a la chacota cualquier reivindicación femenina, que las cuotas de género me parecen ridículas, que los comerciales de cerveza me ofenden no por su machismo sino por su babosería y que levanto mi cejita ante argumentos tipo “me atacan porque soy mujer”.

No, no soy así. Era. Hasta que devoré, afiebrado, la trilogía Millenium de Stieg Larrson. Vargas Llosa ha dicho que no se había topado con nada similar desde leía a Dumas de niño y que Lisbeth y “el periodista fornicario” Mikael Blomkvist, sus protagonistas, son los justicieros que el siglo XXI necesitaba. Ya si con eso no los convenzo de ir corriendo a comprar sus más de dos mil páginas, nada lo hará.

Decía que yo era como era hasta que leí Millenium porque esta trilogía de novela negra/thriller/espionaje tiene un eje francamente inesperado: los hombres que odian a las mujeres (título original de la primera entrega de la saga). Inesperado porque la novela es sueca y por más que la Suecia de Larrson sea un magma de corrupción de visos fujimoristas, vamos, sigue siendo Suecia, el país al que todos los demás miran como ejemplo de modernidad y democracia.

Y aún así, Suecia y todo, Larrson -periodista y activista de izquierda al fin- se las ingenia para intercalar unas estadísticas terroríficas REALES sobre maltrato a la mujer -sí, en ese país epítome de la civilización occidental- y, además, entrelazar los escalofriantes cifras con una trama por momentos sórdida en la que las mujeres (empezando por la indomable Lisbeth) llevan la peor parte  únicamente por eso, porque son mujeres y porque, aunque suene simplón, sencillamente hay hombres que odian a las mujeres.

A propósito del Día y de la novela, me puse a buscar estadísticas peruanas. Agárrense. Según un informe del Ministerio Público, el 70% de mujeres asesinadas en el Perú fueron atacadas por sus parejas, el 48,4% de asesinatos tuvo a los celos como móvil y el 28,9% ocurrió en el hogar de la pareja.

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Un informe internacional de la OMS, reveló que el 49% de limeñas (¡la mitad!) ha sufrido violencia por parte de sus parejas. Hay más: la quinta parte, es decir, una de cada cinco peruanas sufrió abuso sexual de niñas. ¿Cuántas mujeres tienes en tu familia? Ya, una-de-cada-cinco. En el Perú rural, como sospecharán, la cosa es peor: la primera vez del 24% de mujeres no fue consentida. Eso es la cuarta parte de las mujeres andinas. Al respecto también vale la pena revisar el capítulo correspondiente en el Informe Final de la CVR.

Como verán, el problema de las mujeres en este país va más allá de qué tan calata sale Tilsa Lozano en el comercial de cualquier cosa (hombre, qué vivan las calatas). Millenium nos muestra que, en realidad, se trata de un problema universal y que el mundo no ha avanzado tanto como nos gustaría creer. Y precisamente por eso, porque es un drama mundial, es importante insistir sobre el tema aquí en la tierra de la Teta Asustada. Allí están los números -que tanto le gustan a Lisbeth- demostrándonos que si la Salander fuera peruana, tendría mucho más que vengar.

Link: No se pierdan todas las estadísticas y una entrevista a Martha Rondón en La Mula.

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Los blogs han muerto (II)

Si hasta la China Tudela cierra su blog, es que los blogs, efectivamente, han muerto. Lástima que la China aún no descubra el Hi5.

Chola, mi Experiencia de Bloguera

Ay chola, debut y despedida con eso de servir a la sociedad escribiendo consejos de salud y belleza en un blog. Es que no sabes, todo por culpa de Maripí Pinillos, que a medida que pasa el tiempo desarrolla orejas de burro, es cosa de fijarse bien, y es que la chica tiene el IQ de un teléfono público y yo de idiota que la escucho. La otra vez me llamó a contarme que se había vuelto fanática de los blogs porque había descubierto que ahora podías escribir sin que la ortografía y la redacción te importen un huevo, y Maripí es de las que escriben cajón con G. Y los blogs la habían liberado. Cholita, yo que no tenía ni idea de lo que era eso, pucha, me dediqué una semana a navegar blogs y casi me da un enfisema pulmonar al darme cuenta de que yo no estaba participando de una red social esencial para la supervivencia de la especie humana, así que de inmediato llamé al hombre que me ve los asuntos de mi computadora y en media hora y por trescientos euros, pucha, yo ya estaba en todo el orbe y anexos con mi blog llamado Sana y Bella, hablándole al mundo sobre cómo mi experiencia me ha enseñando que para mantenerte regia por fuera y por dentro, o sea, tienes que reunir al menos tres de las siguientes condiciones: limeña, del Villa María, de la Católica, rubia o castaña (aunque eso no es tan rígido), sencillísima, bonita e interesante, psicóloga, psicoanalista, inteligente por sobre todo, soltera pero no fanática y dueña de una especie de simpatía displicente que hace que le caigas bien solo a quien te interesa mientras que el resto del mundo puede hundirse en la opacidad de un Agua Dulce en domingo de verano, no sé si me entiendes. Te juro que cuando escribí ese primer post me sentí como se debió haber sentido Virginia Woolf al acabar las últimas palabras de Al Faro, tanto me identifiqué con ella que decidí lanzarme al río, pero no al Ouse sino al Mala (yo estaba en Totoras), de lo que desistí porque chola, hay demasiada basura y eso de que tu cadáver lo encuentren con un mojón en la cabeza, ay no sé, ¿no te parece? Bueno, a partir de ahí empecé a consultar mi blog unas cuarenta veces al día a la espera de los comentarios, cholita, y claro, comenzaron a venir. El primero lo firmaba kchro y decía: “haber gringa pituka si me pones sana y bella la wasamandrapa”. Yo lo leí y sentí el esoterismo que había detrás de cada palabra y pucha, al fin me vi entendida por alguien en el mundo. Llegó el segundo, suscrito por tkcho: “tu vaz a ser la primera en pasar por el Paredón kuando Antauro tomemos el power y te fuzilemos asta por el orto”. Mira, este ya no me pareció tan esotérico pero bueno, pensé que así es la democracia y como soy súper tolerante, lo eliminé y dejé que entrara el tercero. Venía de una tal kamarada que hija, debe haber sido alumna de alguna dirigente del SUTEP ocupadísima en sus asambleas y que por eso nunca iba a trabajar, porque su mensaje decía literalmente: “grinja vavoza ia veraz k tu y toda tu jente. Entonzes dega de escribir waas y refugiate en eshia xk yo t boy a despeyegar con mis propias manos kuando llege el gran dia de la rebolucion proletaria”. Mira, yo te voy a decir que desde que tenía quince años leo a los poetas decontructivistas italianos y por supuesto, pucha, a los beatniks y nunca me ha preocupado la normativa lingüística porque además, pucha, por ese camino podía terminar teniendo la papada de la doctora Hildebrandt y ante eso, cómo te explico, prefiero el resto de imperfecciones. Pero esto de los comentarios al blog me pareció too much y entonces desarrollé la siguiente reflexión: “si tú puedes escribir dirigiéndote a la gente que conoces y que te conoce y que, pucha, te va a respetar siempre aun cuando esté en desacuerdo contigo (cosa de la que nunca te vas a enterar), ¿a qué meterte a lidiar con esa horda anónima de la que ni sabes en qué colegio estudió ni a qué playa va?”. Regio, hija, decidí clausurar el estúpido blog ese y ahora estoy editando una revista que se llama igual, Regia y Sana, y que la voy a distribuir gratuitamente entre los kilómetros 100 y 120 de la Panamericana Sur, donde nadie me podrá contestar con faltas de ortografía en gran medida porque nadie sabe escribir, pero eso sí, con mucha clase. Regio, ¿no? Chau, chau. (Rafo León)

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Tim Burton dirige Alicia en el País de las Maravillas

Genial es una palabra tan manoseada, pero lo que muestra este trailer parece precisamente eso. Ojalá nomás que -como bien dice @fabber- Tim Burton no le dé demasiado protagonismo al Sombrerero Loco, interpretado por su alter ego Johnny Deep. Si no, le cortamos la cabeza.

versión ponja vía cinencuentro

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Magaly Solier, la diva del campo

solierEste blog se asume nomás como blog no oficial de los fans y amix de Magaly Solier (junto a Heduardo y el Malapalabrero). Así que cumplo con avisarle a la cofradía -y a los que gustan de la buena pluma- que Juan Manuel Robles pasó tres meses tras la Solier, hasta su chacra en Huanta, y el resultado de dicha persecusión se ha convertido en el plato fuerte del último Etiqueta Negra. Extractos:

“A Magaly Solier le gustan también los chicles de fresa rojos y gruesos y unos caramelos de limón rellenos de líquido efervescente. En la calle, siempre andará surtida de chicles. Cuando está en casa, en cambio, prefiere chacchar hojas de coca frente a su Macbook.”

*

“Si hay algo que todos notan la primera vez que ven a Magaly Solier, aun sin conocerla ni saber su historia, es esa atmósfera general de antiguo dolor que parece resumirse en la pequeña manchita oscura que la muchacha tiene en la parte blanca del ojo derecho. En ocasiones, la actriz lanza una mirada triste y confundida –como diciendo «¿por qué?»– y entonces el falso lunar brilla nítidamente como una redundancia que, curiosamente, no desentona ni genera melodrama. Por el contrario, esa marca en el globo es la esencia misma del carácter de la actriz: irradia dolor, pero no lástima. Parece superficial, pero tiene la profundidad de una estaca en el corazón. Deteniéndose un rato más, uno empieza a sospechar algo muy cierto. Que la mancha oscura es una herida.”

*

(Sobre el caso de Lorena Bobbit)

“–¿Pero él le pegaba?

–Sí, tengo entendido que le pegaba, mucho.

–Entonces, bien hecho, por pegalón. Así se queda sin su cosa.

–Mmm, me temo que se la pusieron de nuevo, Magaly.

–¿Qué?

–El pene, se lo pusieron de nuevo. Lo buscaron y lo encontraron cerca de la casa. La mujer lo tiró al jardín por la ventana, pero no muy lejos. Lo operaron.

–Qué estúpida. Yo que ella lo hubiera pasado por el water.”

*

“A pesar de que en Lima hay más de un millón de quechua hablantes, los estudios presumen que la descendencia no aprenderá ese idioma porque los padres no les enseñarán. ¿Para qué hacerlo? El quechua deja un rastro gramatical muy particular, que en la ciudad se llama «mote». El orden en las oraciones es distinto. Suena chistoso.

–Cuando yo fui a Lima –dice Solier–, vi Star Wars y me di cuenta que yo hablaba como Yoda.”

*

“Quizá hay algo incompatible en todo esto y ella lo nota. Segar maíz en la chacra y volar a los escenarios del mundo. Degollar cuyes y grabar un nuevo disco en Europa. La hoz de metal y el oso de oro. Bertha, su hermana, le ha dicho a mamá Gregoria que venda la chacra y vaya a vivir a Lima. Magaly Solier se niega rabiosamente. Se aferra a la tierra con vehemencia. Luego de la pachamanca –los cuyes ya están cocinándose–, pasará dos semanas trabajando en la chacra, sudando y tensando los músculos. Su madre le ha dicho que una actriz no debería malograrse las manos. A ella le importa un pepino. En unos días, le comprará a doña Gregoria un cerdo y una vaca nueva. La vaca le costará cuatrocientos dólares.”

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Latinópolis inédito starring Santiago Roncagliolo

Como varios sabrán, Hernán Migoya -el escritor español casi casi afincado en el Perú- publica mensualmente una página de historieta en Etiqueta Negra: “Latinópolis”. Pero la siguiente secuencia no apareció en la última edición de nuestra revista de bandera. Tomado de Cholo, no te compadezco, el blog “peruano” de Migoya:

Jejeje. Hagan click para aumentar.

La explicación de la ausencia en hernanmigoya.pe

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Hoy: El heraldo en el muelle

Hoy el economista, periodista, friki y blogger Hans Rothgiesser -peruanazo, a pesar del nombrecito- presenta su primera novela, El Heraldo en el muelle:

Un joven está por egresar del colegio y se tiene que enfrentar a ese terrible tormento al que se enfrentan todos los jóvenes limeños de clase media de su edad: Decidir a qué se quiere dedicar el resto de su vida.

Ésta sería una decisión más simple, si no fuese por la presión de su padre, por el ejemplo impecable de su hermana y por el mismísimo Diablo, que se le aparece para ofrecerle un trato.

Pero el Diablo no será el único personaje bizarro que conocerá Guillermo durante su odisea. También tendrá que lidear con zombies, conejos antropomorfos matemáticos y hechiceros urbanos con sus propios problemas.

El género fantástico -no confundir, por amor del Cthulhu, con lo real maravilloso- tiene una tradición muy irregular en el Perú (Clemente Palma, Adolph, por ahí alguna incursión de Ribeyro). Desde ese punto de vista, esta publicación es una apuesta arriesgada en nuestro mercado editorial. Pero no lo es.

Voy por la mitad de El heraldo… y lo estoy disfrutando mucho. Aunque transcurre -o se inicia- en Lima, esta novela se inscribe más en la línea de las grandes obras fantásticas anglosajonas. Ideal para seguidores de Harry Potter o el Señor de los Anillos o Terry Pratchett (la novela tiene un particular sentido del humor al borde de la autoparodia que lo refresca y lo emparenta más con Pratchett, pero en criollazo). Debería ser un exitazo de ventas.

El heraldo… se presenta hoy en la librería Ksa Tomada (Conquistadores 1238, San isidro, a una cdra. del Ovalo Gutierrez) a las 7 de la noche. Ahí nos vemos.

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