narcotrafico , noticias , politica , sociedad , violencia Jueves, 27 mayo 2021

5 pasos para comprender lo que nos pasó con la tragedia en el Vraem (para que no te terruqueen)

El asesinato de al menos 14 personas entre hombres, mujeres y 2 niñas en la localidad de Vizcatán del Ene, ubicada en Satipo, Junín, es el tema desde ayer y la portada de casi todos los diarios de hoy. Sin embargo, y más allá del uso político de esta tragedia exhibida en las redes tanto de fujimoristas como de personas afines a Perú Libre (y algunos periodistas); es necesario precisar algunas cositas antes de referirnos a esta y otras masacres en el siempre convulsionado Vraem.

Todos levantando un panfleto que nadie había investigado antes. Imagen: Útero.Pe

Todos levantando un panfleto que nadie había investigado antes.
Imagen: Útero.Pe

1. La primera alerta

A las 11:36 de la mañana, el flamante jale de Keiko Fujimori, Fernando Rospigliosi, informó desde sus cuentas en redes sobre un ataque «terrorista de Sendero Luminoso» en el Vraem que había dejado 18 personas asesinadas. Terminó el tuit destacando una de las tantas frases que se encontraron en los panfletos que dejaron los atacantes «el que vote por Keiko es traidor».

Las primeras fuentes. Imagen: Twitter

El uso político de una tragedia.
Imagen: Twitter

Nueve minutos después, a las 11:45 de la mañana, canal N emitió un enlace en vivo con su corresponsal en Junín, Paola Collazos, quien confirmó el ataque a civiles en la localidad de Vizcatán en el Vraem. La información sindicaba como autores de la masacre a una columna terrorista.

32 minutos después, el expremier de Humala, convertido en un entusiasta de la campaña de Keiko Fujimori, Pedro Cateriano, lanzó un tuit cuya captura hemos tenido que editar:

Imágenes que casi nadie más tenía a esa hora. Imagen: captura Twitter

Imágenes que casi nadie más tenía a esa hora.
Imagen: captura Twitter/hemos borrado los cadáveres que ahí se exhiben pues no aportan nada relevante a esta nota

El primer comentario de Cateriano ante la brutalidad de la masacre es preguntarse si el contrincante de su candidata podrá contra esto, reproduciendo, de este modo, la vieja y falaz leyenda de que solo el fujimorismo «es capaz de vencer al terrorismo».

2. Las reacciones

Rospigliosi y Cateriano, fervientes naranjas ahora, fueron los primeros en ligar la tragedia en el Vraem al presente proceso electoral que vivimos. Sin embargo, no solo desde esa orilla salieron frases para el olvido. Desde el lado de Pedro Castillo, dos de sus simpatizantes hicieron todo aquello que no se debe hacer cuando hay una tragedia.

La primera fue la excandidata de Juntos por el Perú al Congreso, Lucía Alvites. Desde su cuenta de Twitter asumió que el hecho ocurrido era un «psicosocial» del fujimorismo, que ellos habían asesinado a los civiles en el Vraem para ganar las elecciones. Por supuesto el tuit fue borrado. Pero la captura queda.

La desembarcada de la bancada de Juntos por el Perú, a pesar de que Verónika pidió que sea asesora. Imagen: captura Twitter

Por esas cosas es que nadie quiso que sea asesora de la bancada de Juntos por el Perú en el próximo Congreso.
Imagen: captura Twitter

El segundo fue, obviamente, Vladimir Cerrón, el fundador de Perú Libre que a estas alturas sospechamos que sufre algún tipo de incontinencia verbal.

Imagen: captura Twitter

Cuando le pides a Internet que te muestre lo más básico del día y te enseña este tuit de Cerrón. Imagen: captura Twitter

Por supuesto, y para no perder la costumbre, un Fujimori tenía que dar su cuota de aprovechamiento político de un desastre.

Imagen: captura Twitter

AEA mano, ¿y los muertos y el dolor? Imagen: captura Twitter

La reacción de los bandos no fue lo único olvidable ese día, sino también las palabras de la periodista de RPP, Patricia del Río, quien, al leer el contenido de un supuesto panfleto encontrado en la zona donde llamaban a no votar por Keiko, pidió explicaciones al candidato de Perú Libre, Pedro Castillo. A esa hora, ni Patricia del Río ni ningún periodista de RPP había acudido a la escena del crimen, por supuesto. Minuto 2:45 de este video.

Después de estas primeras reacciones, aún no había una versión oficial de las autoridades del país sobre lo sucedido. Hasta que salió el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas con un comunicado.

3. La «versión» oficial

Por la tarde del lunes, a la 1:42 pm, las Fuerzas Armadas apresuraron un comunicado en el que informaban que eran 14 las víctimas mortales y que el ataque había sido perpetrado por «terroristas de Sendero Luminoso» en el Vraem. 

Uhmmmm. Imagen: Twitter de las Fuerzas Armadas

Uhmmmm.
Imagen: Twitter de las Fuerzas Armadas

Hoy, 26 de mayo, el jefe de la Dirección contra el Terrorismo de la Policía (Dircote), Óscar Arriola, informó que el atentado fue perpetrado por la facción terrorista a cargo de Víctor Quispe Palomino (camarada José), en respuesta al asesinato del camarada Raúl, su hermano, hace unos meses. Incluso, agrega el oficial, el ataque fue ejecutado por el «camarada Carlos» junto con 15 personas más que resguardaban alrededor del lugar de la masacre.

Sin embargo, y a pesar de las versiones oficiales que a los amigos de Canal N les encantan, hay algunos problemas.

4. La otra versión

A pesar del comunicado de las Fuerzas Armadas y la Policía, la noche del lunes 24 de mayo, el portal Ojo-Público publicó un detallado reportaje sobre lo ocurrido el 23 de mayo en la localidad de Vizcatán del Ene. A esa hora fue el único medio que pudo esclarecer la humareda de confusión en la que habían reportado los medios grandes de comunicación.

  • El ataque fue en dos bares separados por dos riachuelos.
  • Según el testimonio de una de las sobrevivientes con las que Ojo-Público contactó para su reportaje, eran tres los atacantes, estaban vestidos de civil y no gritaron arengas como suelen hacerlo los senderistas cuando matan personas.
  • Entre los fallecidos estaban la dueña del bar, sus dos hermanas y sus dos sobrinas pequeñas de uno y tres años. 
  • La única información que se tenía era la denuncia que el juez de paz, Leonidas Casas, junto con el alcalde de Vizcatán, Alejandro Atao, hicieron en la comisaría de Pichari. Tuvieron que ir hasta esa otra localidad porque Vizcatán no tiene comisaría, es un distrito creado durante el gobierno de Ollanta Humala.
  • El juez de paz fue el que acudió al lugar del crimen y con su testimonio realizó la denuncia.
  • Los atacantes no solo asesinaron a esas personas, sino que además, siempre en versión de los testigos, robaron sus pertenencias y hasta rompieron las rocolas en uno de los bares para llevarse el dinero que estaba dentro.

El martes 25 de mayo, los grandes medios de comunicación, incluidos, por supuesto, los del Grupo El Comercio, destacaron en sus titulares el hecho de que uno de los panfletos, difundido por el fujimorista Fernando Rospigliosi, diga que «el que vote por Keiko es un traidor». Aunque al mismo tiempo también hayan hecho un llamado a «no participar en las elecciones burguesas».

El martes 25 y ayer varios medios entrevistaron al juez de paz Leonidas Casas, quien se había pronunciado antes por un video difundido en redes, donde aclaraba que ningún oficial de las Fuerzas Armadas o la Policía había llegado a la zona. En el video, Casas está acompañado y resguardado por miembros del comité de autodefensa de Vizcatán.

La República, Ojo-Público y Convoca han difundido las declaraciones del juez, quien ha dicho que no están seguros de que el ataque haya sido perpetrado por una facción de Sendero Luminoso. Lo que pide Casas es que las autoridades acudan a la zona e investiguen el hecho, es decir, que cerquen la escena del crimen, que hagan su trabajo.

El evidente manejo político de este caso nos ha obligado a recordar lo que pasa con exactitud, o lo que podamos alcanzar de ella, en el Vraem.

5. La caída y posterior transformación de Sendero

  • En 1992, tras la caída de Abimael Guzmán y la cúpula central de Sendero Luminoso, se firmó un tratado de paz. El objetivo era que los seguidores del PCP-SL abandonen la lucha armada.
  • Sendero se dividió en dos. Los que acataron el acuerdo y los rebeldes.
    • Los que acataron se fueron al Alto Huallaga con Florindo Flores Hala, alias camarada Artemio, quien fue capturado en el 2012. Servía, además, al narcotráfico.
    • Por otro lado, los rebeldes se quedaron en el Vraem y estuvieron comandados por Óscar Ramírez Durand, alias Feliciano.
    •  En 1999 capturaron a Feliciano, quien también servía al narcotráfico para esa época. En su lugar se quedaron Víctor Quispe Palomino y sus hermanos al mando.
    • En el 2018, Quispe Palomino rompió con Sendero Luminoso y sus creencias y renombró a su facción como el «Militarizado Partido Comunista Peruano» (MPCP). También sirve al narcotráfico en la zona.
  • ¿Y el Movadef? En el 2009 nació el Movadef, un movimiento que reivindica las acciones de Abimael Guzmán, busca la amnistía de los terroristas encarcelados y a la vez participar de los procesos electorales. El grupo fue creado por los abogados de la cúpula de Sendero Luminoso, entre ellos Manuel Fajardo, fallecido en el 2018.

En este video de 2 minutos explicamos la historia:

El Movadef no está en el Vraem. Ahí opera la facción de Quispe Palomino. Ojo-Público aclara que hace aproximadamente diez años que el MPCP realiza trabajos para el narcotráfico de protección y colaboración con las mafias criminales y también de venganza contra las investigaciones y operativos que realiza la Policía Antidrogas en la zona.

Por lo tanto, lo que pasa en el Vraem no puede ser abordado desde una perspectiva ideológica, pues ninguno de los remanentes de Sendero Luminoso en esa zona desean la lucha armada para tomar el poder, como en los 80. Es una lucha contra el narcotráfico y solo los medios pequeños de comunicación están abordándolo desde esa perspectiva. Estamos en elecciones y el terruqueo en la tele es otro intento, por supuesto, de inclinar la balanza hacia una candidatura. Apaga ese televisor.

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