noticias , politica , Salud , sociedad Miércoles, 17 febrero 2021

#Vacunagate: hicimos un recuento de las frases más rochosas del Dr. Germán Málaga

Germán Málaga pudo pasar a la historia como un personaje del bicentenario, pero solo quedará como uno peor que Cuyubamba. Pudo quedar en los libros como el investigador que lideró los ensayos de la vacuna contra el covid en Perú, pero será recordado como el doctor que vacunó por lo bajo a los 487 suertudos que fueron inmunizados antes que se aprobara su uso en Perú.

Antes de ver algunas de sus frases más rochosas es importante enumerar algunas de las claves que dio en el Congreso sobre el #Vacunagate:

  1. En el Congreso Málaga aseguró que de las 3200 vacunas extras que llegaron, hay 9% (288) que aún «hay que investigar y aclarar». Sin embargo, luego se ha corregido en los medios y ha mencionado que en realidad no falta ninguna dosis y que no hay ninguna otra lista.
  2. Málaga asumió su responsabilidad directa sobre algunos casos puntuales (como los de Vizcarra, Cecilia Blume, algunos empresarios y sus familiares), pero no sobre varios miembros del Minsa o de Cancillería que se vacunaron. Ha dicho que estos llegaron a través del personal de enlace con esas instituciones. «Nosotros no hemos tomado decisiones sobre qué gente ha venido del Minsa ni de Relaciones Exteriores, no ha sido mi potestad definir eso».
  3. Sobre el caso Vizcarra, contó que fue el presidente quien le pidió las vacunas. Vizcarra se las pedía como maquis y Málaga se las llevaba como delivery: primero le pidió dos vacunas (para él y su esposa) para el día siguiente de su primera reunión y justo cuando iban a aplicarles la segunda dosis, Vizcarra le pidió una más para su hermano mayor. Málaga dijo que los vacunó «sin ningún cálculo político, simplemente con la intención de brindarle una potencial protección al presidente».
Intervención: Útero.Pe

Intervención: Útero.Pe

Ahora sí, aquí te dejamos las frases que muestran que Málaga o se pasa de sincero o aún no es consciente de la magnitud de este megachongo.

«Creemos que se está haciendo un show innecesario, desde el odio y desde el desconocimiento también porque se afirman cosas que no son reales».

En un intento de aclarar que solo las 2300 dosis extras están en cuestionamiento (y no las que se aplicaron a los 12 mil voluntarios del ensayo), ha citado a Maradona con quien solo comparte que está igual de muerto:

«El ensayo clínico está libre de los cuestionamientos que han salido esta semana. Como la pelota, no se mancha».

Málaga debe estar harto de que le estén escribiendo al inbox o al WhatsApp para pedirle una vacunita de la más alta calidad, porque ha dicho que no es un dealer… de vacunas.

«Nosotros no hemos ofrecido las vacunas a nadie, no soy un dealer de vacunas, no somos comerciantes de vacunas».

Sobre la vacunación a los familiares de los que aparecían en la lista VIP (los que aparecían como del ‘entorno cercano’), explicó que era necesario inmunizarlos porque aún no se sabía la eficacia de la vacuna y si uno de los inyectados se infectaba, podría contagiar a algún familiar:

«No se trata de privilegios, se trata de que así funcionan las cosas. Si hay una persona vulnerable en la casa y yo tengo una alta exposición, pues busco protegerla (a la persona vulnerable)»

También reveló que vacunaron a Cecilia Blume porque básicamente era la madre de los influencers: podría ayudarlos (con plata o contactos, no queda claro) para la logística del ensayo:

«(A Blume) la convocamos por un contacto. Pensábamos levantar fondos para construir nuestra propia UCI».

En Exitosa ha justificado la vacunación del dueño del chifa Royal, César Loo, porque —dijo— él dotaba de chifita a la delegación china que supervisa los procesos de calidad del estudio:

«Esta persona (César Loo Cárdenas) va permanentemente al centro porque la delegación china se cansa del Burger King».

La vacunación a su hija que vive en Europa, Ariana Málaga Zúñiga, fue porque —dijo— no quería contagiarla y también porque quería ver a sus abues:

«Yo trabajo en primera línea, lo que menos hubiese querido era contagiarla (a mi hija) y bueno además hay temas familiares y personales, queríamos ver a los abuelos».

Explicó que a algunos se les aplicó tres dosis, no porque sean angurrientos, sino por algo peor: estaban haciendo pruebas con ellos. Querían saber si tres dosis funcionan mejor que dos. En RPP lo ratificó con una frase bien palta:

«La idea de recibir tres dosis es que estamos planificando un ensayo en el cual vamos a ver si tres dosis es mejor que dos. Hemos sido una especie de autoconejillos de indias».

Como justificando su accionar, en RPP también ha resaltado que la plata del ensayo la han puesto Sinopharm y la Cayetano, pero no el Estado. Como para que dejen de molestarlo ha dicho:

«Esto no es un bien público (…) Todo el financiamiento viene por Sinopharm, el presupuesto, las vacunas (…) El Estado no ha desembolsado ni un sol en el ensayo clínico».

Lo único rescatable de todo lo declarado por Málaga es que al menos ha reconocido su error: «Pido disculpas por eso. Pero en ese contexto cuando tomé la decisión pensé que era lo correcto». Ahora contempla renunciar a su cargo de investigador principal de los ensayos clínicos. Y así Málaga se convierte en uno más de a los que se les puede aplicar el «Mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para convertirte en villano».

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