denuncia , discriminación , libertades , noticias , politica , sociedad Jueves, 13 febrero 2020

El alcalde de San Isidro quiere convertir el espacio público en un club exclusivo para los pobladores de la zona

Este es Augusto Cáceres, alcalde del populoso distrito de San Isidro (Lima)

Augusto, acá vestido como maniquí de Tiendas Él. Foto: Cosas

Augusto, acá vestido como maniquí de Tiendas Él. Foto: Cosas

Los pobladores sanisidrinos están descontentos con él. Ocupa el sillón municipal desde enero del 2019 porque —por alguna razón— los habitantes de la zona creyeron que era buena idea votar por alguien solo porque era de Acción Popular (como pasó con el Gringo Karl).

Son varias las razones por las que están pidiendo la cabeza de Augusto Cáceres, pero en este post nos vamos a enfocar en el el chongazo que se ha armado por las rejas que ha puesto en «el club privado para sanisidrinos» que quiere crear en el malecón.

Vamos al comienzo

En julio de 2019, Augusto dijo que el Parque Ecológico —licitado por el gobierno anterior (el de CJ Velarde)— sería en realidad un club para los habitantes del lugar:

El gobierno pasado licitó una obra llamado [sic] «Parque Ecológico»(…) un terreno anexo a nuestro complejo deportivo que era y es local institucional, es terreno de la Municipalidad. Por lo tanto, nosotros hemos trabajado (…) para hacer nuestro club de San Isidro”.

Meses después, el municipio de Miraflores —el 22 de enero de 2020— informó que San Isidro mantenía cerradas las rejas impidiendo el paso de peatones y ciclistas en la zona del Parque Ecológico.

¿Por qué Miraflores tiró dedo?

Bueno, esto está relacionado al cachosamente llamado Puente de la Amistad, que se supone serviría para unir los malecones de San Isidro y Miraflores, beneficiando así a ciclistas y peatones:

Una obra en beneficio del aprovechamiento del espacio público. Foto: El Comercio

Una obra en beneficio del espacio público. Foto: El Comercio

Pero luego San Isidro puso una reja en su extremo que limitaba el libre tránsito:

Ya fue, mano, no puedes pasar. Foto: El Comercio

La reja de la enemistad. Foto: El Comercio

Aquí una foto en la que se puede apreciar mejor dónde está el puente y dónde la reja:

El círculo rojo es donde está la reja, el círculo azul es el puente. El espacio entre ambos es "el club". Foto (intervenida): El Comercio/Utero.pe

El círculo rojo es donde está la reja, el círculo azul es el puente. El espacio entre ambos es «el club». Foto (intervenida): El Comercio/Útero.Pe

El espacio entre ambos círculos es la zona a la que los limeños no pueden acceder. Y de hecho, hay dos rejas. La segunda está acabando el puente.

Y empezaron las protestas

Los vecinos denunciaron que la obra estaba concluida desde abril del 2019, pero que el alcalde no dejaba entrar a nadie por tener el parque enrejado. Incluso dijeron que el alcalde no quería que esta zona se vuelva transitada porque él vive a dos cuadras del lugar.

Esa teoría cobra más sentido cuando vemos cuál es su propuesta para desviar la ciclovía que llega hasta la reja: mandándola por la avenida de El Ejército y bordeando el Parque Ecológico por el acantilado, haciendo intransitable la zona:

La linea azul es la ciclovía existente. La línea roja es la ciclovía propuesta por Cáceres. Un absurdo total.

La linea azul es la ciclovía existente. La línea roja es la ciclovía propuesta por Cáceres. Un absurdo total. Foto: Municipalidad de San Isidro

Este desvío es absurdo porque corta la conexión de los parques y desvía a los ciclistas por una ciclovía estrecha y peligrosa. Realmente todo sería más sencillo si solo abriera las rejas. El despropósito se aprecia claramente. De ahí que varios ciclistas se organizaron una noche para cruzar el puente rompiendo las mallas de seguridad.

Entonces, ¿por qué el alcalde impide el libre tránsito?

Esto fue lo que dijo en entrevista a El Comercio:

Estos locales municipales, donde se ubica [el parque ecológico], son parte de 56 mil metros cuadrados que son de propiedad de la municipalidad. Es decir, no son espacios ni vías públicas; es un espacio municipal. 

En Twitter, el abogado Luciano López respondió a esto con una sentencia del Tribunal Constitucional:

«Los bienes del Estado, si están afectos al servicio o uso público, son de “dominio público”. No hay “propiedad” como si fuera un privado. Eso opera si sus bienes no tienen ese fin».

Así que el alcalde está, por decirlo sin herir sus sentimientos, razonando fuera del recipiente. ESTE ES ESPACIO PÚBLICO.

Una versión por día

En sus apariciones ante los medios, el alcalde fue soltando distintas versiones. Recordemos que —al comienzo— dijo que el Parque Ecológico sería un club y el cierre de las rejas sirvieron para enfatizar esa idea.

Sin embargo, sus versiones fueron cambiando:

  • Después, en América Noticias, dijo que estaba cerrado porque las obras no estaban terminadas y que cuando lo estuvieran, la reja se abriría. Dijo que esto tomaría alrededor de 70 días.
  • Pero el municipio anunció otro cambio que pasó desapercibido: dijo que las rejas que estarán abiertas son las de «la ciclosenda» una ciclovía que vaya por el acantilado, una obra que aún no existe y que no se ve realmente segura:
Nuevamente, la línea roja es lo propuesto. Los puntos azules eran el plan inicial. Imagen: Bicilibres Ciclolibres

Nuevamente, la línea roja es lo propuesto. Los puntos azules eran el plan inicial. Imagen: Bicilibres Ciclolibres

Todo esto apunta a que las intenciones de Augusto Cáceres son bastante claras: quiere enrejar el Parque Ecológico (que es espacio público) para ese club que anunció el año pasado. El alcalde cree que el distrito es su propiedad privada. Increíble. Alguien bájese esas rejas.

Diego Pereira

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