corrupción , noticias , politica Lunes, 26 noviembre 2018

Jaime Yoshiyama encontró la coartada perfecta para cuadrar la caja de Keiko: la culpa es de un muerto

Diego Pereira

I'm back, bitches / twitter: @algunpereira / correo para chismes: diego@utero.pe
Yoshiyama encontró su coartada perfecta y ahora desentierra a los muertos. Composición: Utero.pe

Yoshiyama encontró su coartada perfecta y ahora desentierra a los muertos. Composición: Útero.Pe

Desde Miami, Jaime Yoshiyama —el hombre de las mil versiones— ha encontrado la mejor coartada para demostrar que los aportes a Fuerza Popular durante la campaña del 2011 no vinieron del bolsillo de Odebrecht:

La plata se la dio un empresario que ahora está muerto.

Qué conveniente. Pero antes de desmenuzar las declaraciones de este nigromante que no tiene ningún problema con revolver tumbas, veamos la cronología de versiones que ha dado Yoshiyama hasta el momento.

Tres versiones, tres

En marzo de este año, Jorge Barata declaró que entregó US$ 1 millón 200 mil dólares de Odebrecht para la campaña electoral de Fuerza Popular en el 2011.

  • Medio millón habría sido lavado con la rifa (que recaudó S/1 millón) y el cóctel (que recaudó unos S/300 mil).
  • El otro medio millón, supuestamente recibido por Jaime Yoshiyama, habría ido a parar en los aportes pitufeados (ya te contamos de eso también).
  • Y los otros US$200 mil fueron para la Confiep, que hizo una campaña pro Keiko (ellos dicen que era en defensa del modelo).
Jaime Yoshiyama tiene hasta tres versiones distintas. Composición: Utero.pe

Jaime Yoshiyama tiene hasta tres versiones distintas. Composición: Útero.Pe

La clave está en que, desde esa revelación, las versiones de Jaimito han ido cambiando con el paso de los meses:

  • Primera versión: “Nunca manejé las finanzas del partido”

Tras el allanamiento a su vivienda (en el que agarraron a su esposa intentando sacar el CPU de su computadora, entre otras perlas), Yoshiyama no solo dijo que no tenía relación con Barata, sino que él, secretario general del partido, está prohibido por ley de “intervenir en el manejo e los ingresos y egresos del partido”.

  • Segunda versión: “Recibí dinero y se lo di a mi sobrino, pero era dinero lícito y solo yo lo sabía”

Como recordarás (porque te lo contamos) Jorge Yoshiyama, sobrino de Jaime, decidió confesarlo todo y echar a su tío refiriendo cómo le dio la plata para dividirla en montos pequeños para buscar aportantes fantasma. Pero el abogado de Jaime, Humberto Abanto, activó su carta boca abajo en modo de defensa: sí, Jaime le dio plata, pero esa plata no es de Odebrecht.

  • Tercera versión: “La plata me la dio un muerto y no hay delito”

En entrevista telefónica con Anuska Buenaluque, periodista de Cuarto Poder, Jaime Yoshiyama señaló que, tras la declaración de su sobrino, “le instruí a mi abogado que diga que eso es cierto y que yo iba a justificar en algún momento” que el aporte “era de una fuente legítima”. ¿Quién es esa fuente? Un empresario que no puede decir nada porque está muerto: Juan Rassmuss Echecopar.

Saca tu ouija, Domingo

Buscando testimonios en el más allá. Composición: Utero.pe

Buscando testimonios en el más allá. Composición: Útero.Pe

¿Cómo fue que Juan Rassmuss Echecopar decidió aportar a la campaña de Keiko Fujimori? Así lo cuenta Jaime Yoshiyama:

[En la campaña del 2011] prácticamente nos jugamos el modelo económico. (…) En esas circunstancias me busca el señor Juan Rassmuss Echecopar, uno de los hombres más ricos del continente, un multimillonario. Me llamó y me dijo que quería ayudar a la campaña en defensa del modelo económico.

Lo curioso y conveniente es que —según Yoshiyama— cada vez que Rassmuss venía al Perú, le preguntaba cuánto necesitaba y le entregaba el dinero, en efectivo. Es decir, no hay transferencia bancaria para demostrarlo. Y Jaimito dice que no recuerda cuántas veces ocurrió esto, pero que el dinero salía del bolsillo de Rassmuss. “Me entregaba en efectivo, varios cientos de miles de dólares”, señala.

Pero no solo eso. Tan conveniente es esta historia, que al parecer Rassmuss le pidió a Jaime Yoshiyama no decirle nada a nadie, ni a Keiko:

Esto es algo que yo he manejado directamente con el señor Rasmuss con la promesa de que no iba a contarle a nadie. A Keiko no le conté, absolutamente. Juan me pidió que guardásemos el secreto entre él y yo y que no se lo digamos a nadie. Ahora me doy cuenta de que debido a esta palabra empeñada mía estoy perjudicando a muchas personas que inocentemente están en la cárcel.

Si bien indica que recibió la plata en efectivo, Yoshiyama dice que pronto llevará los elementos para probarle a la Fiscalía que el dinero no venía de Odebrecht sino de Rassmuss. También aprovechó para pedirle perdón a Keiko porque “ella está sufriendo todo esto por este deseo mío de guardar mi palabra”.

Básicamente, esto es culpa de Jaime. Captura: Trome.

Básicamente, esto es culpa de Jaime. Captura: Trome

Perdón, fue mi error

En la entrevista con Cuarto Poder, Yoshiyama también insistió en que lo que ha hecho —tomar un aporte y pitufearlo para ocultar la identidad de quien dio el monto— “no se trata de un asunto penal”:

La simulación es algo que está previsto en la ley. Las donaciones en el Perú, de fuentes lícitas, están totalmente permitidas. (…) No se trata de un asunto penal. Te puedo decir que lo que yo he hecho es un error de carácter administrativo*.

* Nota: No es un error, es una falta administrativa

En resumen: Keiko está presa porque Jaime Yoshiyama, un hombre al que conoce por lo menos hace 28 años, decidió quedarse callado para guardar su palabra porque es un hombre de honor…

OK…

Diego Pereira

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