internacionales , noticias Miércoles, 21 noviembre 2018

Esto es todo lo que ha removido Alan García en Uruguay con su absurdo pedido de asilo

Diego Pereira

I'm back, bitches / twitter: @algunpereira / correo para chismes: diego@utero.pe

La corrupción de Odebrecht fue como jugar carnavales a puerta cerrada: les salpicó a todos. La lista de países sudamericanos que no vieron sus instituciones afectadas es bastante pequeña. De todos ellos, Alan García escogió uno para buscar asilo: Uruguay. ¿Por qué? La versión “oficial” es que ese lugar tiene “una larga tradición de asilo“. Pero aquí lo curioso: si bien no hay rastros de coimas entre los funcionarios uruguashos, dicho país —un controvertido paraíso fiscal— sirvió para mover los millones que fueron a parar a los bolsillos de varios políticos. Y esa es solo la puntita.

El pedido de asilo de Alan ha removido estas investigaciones en el país del oriente americano. Mientras el presidente Tabaré Vásquez decide qué hacer con ese refugiado en la residencia de su embajador en Lima, la oposición de su país le pide que rechace el asilo con firmeza y otras voces le piden que la acepte como es tradición. ¿Qué cuernos está pasando en el ámbito político de Uruguay? Para responder esa pregunta tenemos que pintar el panorama completo.

Hola Andrés, soy tu fans. Foto: Twitter / @otravezandres

Hola Andrés, soy tu fans. Foto: Twitter / @otravezandres

Odebrecht en Uruguay

A finales del 2017, el diario El País señalaba que Uruguay era clave en la estructura de blanqueo que Odebrecht armó en pared con la Banca Privada d’Andorra (BPA). Esta información también fue confirmada por Sudestada, que publicó lo descubierto a través de IDL-Reporteros unos días antes, confirmando que quienes recibieron la coima fueron funcionarios argentinos de los ministerios de Planificación Federal y de Transportes, además de la empresa pública Agua y Saneamientos Argentinos (AYSA).

¿Te suena el nombre del banco? Debería, porque —con sede central en el Principado de Andorra, un minúsculo país al lado de España (cof, país donde vive Alan, cof, cof)— es a través del cual Jorge Cuba, Miguel Navarro, Edwin Luyo y Juan Zevallos —todos funcionarios apristasrecibieron sus ricas coimisiones.

Mucho ojo con este señor, el popular Betingo. Foto: Fernando Ponzetto / El País

Mucho ojo con este señor, el popular Betingo. Foto: Fernando Ponzetto / El País

Volvamos a la nota de El País: contaba el periodista Joaquín Gil que las autoridades de Andorra habían identificado a Andrés Norberto Sanguinetti Barros —alias Betingo— como el directivo clave de la sede del BPA en Uruguay para crear la estrategia que le permitió a Odebrecht desembolsar millones para presidentes y ministros.

Betingo fue arrestado en agosto de 2017 por su vinculación al caso Odebrecht y luego extraditado a Andorra. En abril de este año fue liberado provisionalmente pero la investigación en su contra continúa y no puede salir de ese país. Su defensa señala que estaba sujeto a subordinación dentro de la BPA y que no podía abrir cuentas de clientes. Además, Luiz Eduardo Da Rocha Soares, exdirectivo de Odebrecht —y colaborador de la investigación— lo exculpó de responsabilidades.

Dato súper curioso: Betingo es medio hermano de Julio María Sanguinetti, expresidente de Uruguay, quien se ha mostrado a favor del asilo de Alan García:

What are you talking about, Julio María, tmr. Foto: Captura / El País Uruguay

Julio María, que estás haciendo, stahp. Foto: Captura / El País Uruguay

Julio María dice además que el caso de Alan es “muy cercano” al de Víctor Raúl Haya de la Torre. Alguien pásele este post, porfis.

Pero nos estamos adelantando

En setiembre de este año, PERFIL reveló detalles de las declaraciones de Betingo en Andorra y así es como nos enteramos de que las transferencias investigadas se hicieron a nombre de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) —conformada por Odebrecht, Ghella (Italia), Comsa (España) e Iecsa (Argentina)—. Esta última era manejada por Angelo Calcaterra, primo del actual presidente argentino Mauricio Macri. Los destinatarios de esos sobornos, lo mencionamos ya, serían exfuncionarios kirchneristas en Argentina.

Betingo no solo contó cómo se movía la plata, también reveló a dos empresas uruguayas detrás del chongazo: Europa Servicios Financieros, una financiera parte del esquema de lavado y que también es investigada, y BGL Asesores Legales y Fiscales, un estudio de abogados. Y eso no es todo: aquí en Perú, Convoca.pe reveló que la empresa uruguaya Logilt fue usada como fachada por Camargo y Correa para camuflar los US$6 millones que se enviaron a la oficina de dicha constructora en Lima durante el 2006 y el 2007.

¿Qué queremos decir con todo esto?

Que si Uruguay no ha caído aún en la crisis de corrupción de Odebrecht que ha afectado a sus países vecinos es porque recién están empezando los destapes. Y esto se debe a la extraña y neutral postura de dicho país respecto a estos escándalos. En febrero de 2017 las fiscalías de 11 países firmaron un acuerdo para trabajar en conjunto en este escándalo regional. El gran ausente: el gobierno de Tabaré Vásquez. Y como decíamos antes, Uruguay es el paraíso fiscal de América Latina. No por nada el BPA lo escogió como el país para tener su única sede en la región.

¿Será por eso que Alan decidió buscar asilo aquí?

No recibas a ese caramelo sabor menta

Y quizás por eso es que en Uruguay, desde el Parlamento, la oposición le ha pedido a Tabaré Vásquez que no intervenga en los asuntos de un país hermano:

Javier García es uno de los 10 senadores del Partido Nacional (llamados los blancos) cuya ideología va de centro a derecha. Foto: Captura / Twitter

Javier García es uno de los 10 senadores del Partido Nacional (llamados los blancos) cuya ideología va de centro a derecha. Foto: Captura / Twitter

 Por su parte, Pablo Mieres —senador del partido Independiente— pidió “actuar con mucha cautela” pues si se le da el asilo a Alan García “implicaría una opinión de Uruguay que entiende que hay razones de persecusión política, lo cual sería un cuestionamiento directo al Poder Judicial peruano“. Mientras tanto, Ernesto Talvi, precandidato presidencial por el mismo partido, declaró:

Darle curso al pedido de asilo es una cosa y otorgarlo otra. La Convención de Caracas establece con claridad cuándo corresponde el asilo y este no parece ser el caso. En principio no se trata de un perseguido. No corresponde desconocer a un gobierno democrático. Sería un grave error.

Ope Pasquet, diputado del partido Independiente (y exvicecanciller) precisó que negar el asilo tampoco significa que Uruguay considera a García culpable y remarcó que concederlo significaría que Uruguay tiene dudas respecto a nuestro sistema democrático. Aquí un dato de El País (Uruguay):

A juicio [de Pasquet], además, García ya no era una figura de relevancia política en Perú por lo que no se justificaba una eventual persecución por motivos políticos de parte de la administración de Vizcarra.

Pero no solo es la oposición. Según información recabada por El Comercio, senadores y diputados del Frente Amplio de Uruguay —partido del presidente Tabaré Vásquez— han estimado que no existen elementos para otorgar el asilo.

En conclusión: ¿Qué está pasando en Uruguay?

El pedido de asilo de Alan García le ha llegado en mal momento al gobierno de Tabaré Vásquez. Si bien la corrupción de Odebrecht parece no haber permeado las instituciones uruguashas, el país está en etapa preelectoral: en octubre del próximo año escogen nuevo presidente. La decisión que tome puede jugarle a favor o en contra. Pero la verdad, con todo lo que hemos contado aquí, sería bien rochoso que acepte recibir a Alan.

¡Actualización!

Habló el expresidente Pepe Mujica (vía El Comercio):

“Eso [el otorgamiento de asilo a Alan García] va a depender de las apreciaciones jurídicas” (…). Mujica se mostró de acuerdo con el también ex mandatario uruguayo Julio María Sanguinetti, respecto a que su país “no tiene más remedio” que mantener una actitud de apertura para considerar un pedido de asilo y darle trámite debido a la tradición histórica.

Diego Pereira

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