discriminación , educación , libertades , noticias , politica , redes sociales , sociedad Jueves, 28 junio 2018

Esto es todo lo que ocasionó un tuit del Minedu invocando la maligna hideolojía de jenaro

Primero, durante una entrevista en Cuarto Poder el domingo que pasó, el ministro de Educación, Daniel Alfaro, parecía haber sido transformado en un muñeco ventrílocuo incapaz de pronunciar la palabra “género”, en medio de la polémica por los manuales educativos del Minedu que disfrazan de “opinión” frases discriminatorias.

Sin embargo, y después de días en la tormenta, ayer por la noche, el Minedu publicó un comunicado donde se despojó de la sotana y anunció el retiro de esos documentos y reiteró su compromiso con la “educación con enfoque de género”. A diferencia del ministro temeroso, este comunicado mencionó la palabra “género” dos veces.

Aquí el tuit. Imagen: Minedu

Aquí el tuit.
Imagen: Minedu

¿Leyeron? Dos veces dice género.

DOS

VECES

Así se ven. Imagen: Útero.Pe

Imágenes exclusivas de la indignación conserva.
Imagen: Útero.Pe

Todo indicaba que en el ministerio habían sufrido un trance más maleado que el de Emily Rose y si el domingo Alfaro había dejado contentos a los amantes del medioevo (Con mis hijos no te metas); el comunicado los tiene más molestos que el mismísimo Lucifer.

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(Con mis hijos no te metas después del comunicado)

Pero como aquí somos recontra chismosos, vamos a contarle la historia de cómo así el Minedu despertó de esa experiencia religiosa y decidió sacar el rosario de los ovarios defender la educación con enfoque de género, así el premier esté temblando en estos momentos.

Damage control

Según contaron fuentes del ministerio a este útero, en la mañana de ayer, el comunicado ya estaba escrito. En medio de las críticas, el principal objetivo era recuperar la buena imagen que el Minedu -todavía- tiene en los sectores que defienden una educación con enfoque de género.

Así que, siempre en versión de nuestras fuentes, convocaron a una reunión a algunos representantes del Consejo Nacional de Educación y de la plataforma por la igualdad. Por la tarde, el ministro se reunió con varias profesionales especialistas en educación, entre ellas:

  • Patricia McLauchlan de Arregui, investigadora de Grade y miembro del CNE, la plataforma por la educación que alberga varias organizaciones.
  • Liliam Hidalgo, una de las pocas curricólogas de nuestro país. Es de TAREA, la organización por la educación donde también está la mother of dragons nuestra querida Gloria Helfer.
  • Jessica Tapia. No, no es la conductora de TV, no se asusten. También es investigadora de Grade. Tiene una máster en Ciencias Sociales con orientación en Educación de FLACSO/Argentina y trabaja junto a Patricia Arregui.

Según las fuentes consultadas de este Útero, el ministro convocó a este grupo de especialistas (hubo dos personas más en la reunión), para solicitarles su apoyo al sector, a propósito de la crisis que estaban pasando por los manuales educativos. Y para comentarles sobre el contenido del comunicado.

Con la venia de las expertas en educación, el Minedu lanzó su comunicado a las siete de la noche con once minutos. Una hora y media después, el Ministerio de la Mujer hizo lo mismo, respaldando el escrito.

Todavía hay valientes

Por supuesto, el comunicado sorprendió a todos los que ya habían tirado la toalla con el ministro Alfaro y estaban convencidos de que el fujimorismo lo tenía más amarrado que pavo de navidad.

Como era de esperarse, los promotores de la restricción de derechos de las minorías estaban más indignados que defensa sueco por la mano del Chicharito Hernández en el área mexicana. Y hasta tuitearon amenazas contra el ministro Alfaro.

Solo les falta una pistola. Imagen: captura Twitter

Solo les falta una pistola porque la pose de matones ya la tienen.
Imagen: captura Twitter

Y el primero en favear fue el congresista Julio Rosas.

Nosotros no sabemos cuánto durará esta valentía del Ministerio de Educación en defender la igualdad, dure lo que dure, ya hay funcionarios por debajo del despacho de Alfaro que se están frotando las manos. Esta historia continuará.