noticias Martes, 13 diciembre 2016

Gilmore Girls: los mejores y peores momentos del revival

Después de una larga espera de más de 10 años, Gilmore Girls vuelve como una miniserie de  4 capítulos enfocándose en  un año en la vida de las protagonistas.

Por: @yaniradavila

Durante siete temporadas, seguimos paso a paso la vida de Lorelai y Rory Gilmore. En estos 10 años sin ellas, nos preguntamos cómo habría manejado Rory su prometedora carrera como periodista y con quién terminó finalmente. ¿Rory habrá cumplido su sueño de trabajar en el New York Times? ¿Regresó con Logan o existe un nuevo chico en su vida? Todas estas preguntas finalmente tuvieron respuestas. Lamentablemente, algunas fueron decepcionantes. Pero no todo fue malo en este revival, así que aquí les dejamos lo mejor y peor de estos cuatro episodios.

 

Antes de seguir con el texto, te pasamos el link al programa donde hablamos sobre la serie, para que lo escuches después de leer esto.

 

Lo mejor

Emily Gilmore

En “Invierno”, el primer episodio del revival, Emily acaba de perder al esposo con el que compartió 50 años de su vida. Sin embargo, esta es una oportunidad para ella de evolucionar y empoderarse.

La ausencia de Richard ocasiona un vacío gigantesco en su vida que no sabe cómo sobrellevar, por lo que decide, gracias a la sugerencia de Lorelai, ir a terapia. Sin embargo, Emily no dura mucho en estas visitas a la psicóloga y encuentra otra manera de salir adelante. Ella consigue un “compañero” al que finalmente deja, renuncia a la DAR de una manera impresionante, consigue un trabajo en un museo de ballenas y compra una casa en Nantucket donde se muda junto a la familia de Berta, su nueva y estable mucama. Así, Emily cambia totalmente su estilo de vida y se convierte en una mujer empoderada, libre y dueña de ella misma.

Esta línea argumental es, sin duda, la mejor de todo el revival.

La relación de Loreai y Emily

Si bien Lorelai no ha cambiado mucho en estos 10 años, ya que sigue siendo la mujer que hace lo que quiere y cuando quiere, en estos cuatro episodios vemos una evolución en su relación con su madre.

Lorelai decide hacer un viaje al estilo del libro “Wild” donde recuerda un momento feliz con su padre y llama a Emily para contarle. Además, admite las inseguridades que tenía en la adolescencia, abriéndose mucho más de lo que vimos en las siete temporadas de la serie. Este es uno de los primeros pasos de la evolución de su relación.

Hacia el final del revival, Lorelai le pide dinero a Emily para expandir el Dragonfly Inn, y al igual que en el piloto de la serie, Emily le pone una cláusula para darle ese dinero: Luke y ella deben visitarla dos semanas durante el verano y pasar las fiestas con ella en Nantucket. Lorelai acepta, pero la diferencia esta vez es que Lorelai está de acuerdo con esta situación.

Otro momento significativo es cuando Emily , sonriendo sin artificios ni comentarios sarcásticos, le dice a Lorelai “te ves muy feliz”. Emily es feliz si Lorelai también lo es, con esto podemos ver que por fin ambas se han perdonado.

Michel habla de su homosexualidad

Durante las siete temporadas, todos especulábamos que Michel era gay, aunque esto nunca se mencionó en la serie. Recién en estos nuevos episodios, Michel habla de su pareja y de la posibilidad de adoptar un niño.

Michel es un personaje que nos gustó ver y que además juega un papel importante en la serie, ya que es el que impulsa a Lorelai a expandir el Dragonfly Inn y nos ayuda a olvidar un poco la ausencia de Sookie.

Kirk

Kirk sigue siendo tan peculiar como siempre. Esta vez, ha puesto un nuevo negocio llamado “Ooober” que consiste en que aquel que quiera un taxi llame a su madre para pedir sus servicios de chofer. Sin embargo, el mejor momento de Kirk es cuando prepara el regalo que les hace a Luke y Lorelai por su boda: la decoración de la  plaza de Stars Hollow.

Lo peor

El musical de Stars Hollow

Sin duda este es un de los peores momentos de la serie. Si bien comienza de manera divertida, y nos gusta ver a Lorelai sufriendo, y tomando notas sobre lo terrible de la obra, el tiempo que dura esta secuencia es insufrible. Es larguísima y repetitiva. No da risa ni aporta a la historia. Con dos minutos era suficiente para entender lo que querían decir con ese momento.

Sookie

Todos queremos a Sookie, nos hubiera gustado verla más en el revival y no solo en esa escena en la cocina. Pero peor que verla solo en ese cameo es la excusa que utilizan para justificar su ausencia. Sookie también es dueña del Dragonfly Inn, era un sueño de Lorelai y ella. Entonces, decir que Sookie está cada vez menos tiempo en la posada por estar cultivando nuevas variedades de frutas y verduras no se sostiene.

Where you lead

Después de 10 años sin Gilmore Girls, lo primero que queremos escuchar es la canción que daba inicio a todos los episodios de las siete temporadas; sin embargo, es recién al final cuando la escuchamos.

Rory Gilmore

Definitivamente ha sido el peor año de Rory Gilmore. Parece que Rory no creció y se quedó eternamente con 22 años o, peor aún, parece más inmadura e infantil que la Rory que dejamos en el último episodio de la séptima temporada.

La Rory de 22 años era una chica que, con inseguridades y todo, podía levantarse y luchar por lo que quería. Sin embargo, esta Rory tiene 32 años pero no ha crecido nada. Está en una relación con un chico del que nunca se acuerda y al que engaña con Logan, quien a su vez está comprometido con una francesa. No tiene trabajo y de lo único que se habla es de un artículo exitoso que tuvo en el New Yorker, ni siquiera se menciona sobre el inicio de su carrera como periodista política siguiendo la campaña presidencial de Obama. ¿Alguien recuerda el video de Rory junto a Michelle Obama en la Casa Blanca? ¿Le fue bien en ese trabajo al menos?

Rory Gilmore, al terminar la séptima temporada, tenía un futuro prometedor, rechazó casarse con Logan para seguir sus sueños y crecer profesionalmente. Todos esperábamos ver a Rory de una manera distinta, siendo exitosa y al lado de un hombre que la quiera. Sin embargo, encontramos a una Rory Gilmore totalmente perdida. Tiene un trabajo no remunerado en la Gaceta de Star Hollows, después de una decepcionante entrevista que consigue gracias al papá de Logan, de quedarse dormida durante las entrevistas que debía hacer en las filas de New York y de acostarse con un wookie.

No está mal que Rory fracase, nos gusta haber visto a Rory vulnerable y con dudas sobre su futuro en oposición a la chica “perfecta” que conocimos anteriormente, el problema es que nunca se levanta. Sí, está bien que decida escribir un libre sobre ella y su madre, ¿pero dónde quedó su “pasión” por el periodismo?

Las cuatro últimas palabras 

“Mamá, estoy embarazada” es lo más decepcionante que escuchamos en estos episodios. El último capítulo de la séptima temporada parecía un final abierto y quizás no nos satisfacía del todo, pero era prometedor, quizás el inicio de algo hermoso. Si bien Amy Sherman-Palladino, creadora de la serie, siempre quiso otro final para la serie, no podemos creer que este sea el que imaginó. ¿Por qué destruir todo lo que construyó en siete temporadas? Este final no es adecuado para la Rory de 22  ni para la Rory de 32 años.  ¿Qué nos quiere decir Amy con esto? Que por más intentos de que Lorelai de que Rory no se parezca a ella ni cometa los mismos errores, ¿no se puede escapar del “destino”? No es que ser madre soltera sea algo malo, el problema es que sabemos que Rory no lo buscaba, en ningún episodio pasado la hemos escuchado tener deseos de ser madre.

Este final es caprichoso. Responde a lo que la autora quería 10 años atrás, pero no es consecuente con lo que construyó durante estos años.