literatura , noticias Martes, 1 marzo 2016

#VargasLlosa80: El mes de los ochenta años de Vargas Llosa

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.
europapress

Vargas Llosa se alista. Foto de EuropaPress

Este 28 de marzo, Mario Vargas Llosa cumplirá ochenta años. Seguramente hay actividades organizadas en torno a esa fecha, pero, desde aquí, queremos hacer nuestra campañita para celebrar su cumpleaños (como saben, Vargas Llosa figura en el Credo de este Útero).

Así que, a lo largo del mes, los colaboradores de esta página aprovecharemos para escribir sobre él. Lo haremos intentando abarcar todas sus dimensiones, y procuraremos, también, ubicarnos desde todas las perspectivas: la crítica, el raje, la celebración mesurada y, por supuesto, la declaración de amor.

Todos los artículos tendrán en su título el hashtag #VargasLlosa80, para que puedas ubicarlos fácilmente.

Si no has leído mucho a Vargas Llosa, por ejemplo, y te gustaría saber por dónde empezar, haremos algunos post sobre nuestros libros favoritos, a modo de testimonio / recomendación, que quizá puedan animarte. (Es bueno saber, además, que Vargas Llosa debe ser uno de los pocos escritores vivos (en el mundo) que tiene por lo menos diez grandes libros, algunos de los cuales son verdaderas obras maestras, así que hay harto material para recomendar).

También habrá artículos sobre las distintas facetas de Vargas Llosa (escritor, lector, artista, intelectual, periodista, político, cineasta, conductor de televisión, profesor, conferencista, etcétera), así como sobre los temas que cruzan su obra (el poder y la resistencia contra este, la violencia, el humor, el erotismo, la historia). Y todo lo demás: su visión de la cultura (desde su fascinación por Alejandro Dumas o Millennium hasta La civilización del espectáculo), sus posiciones políticas, su defensa de las libertades individuales, etcétera.

Habrá también rajes y críticas. Sus posturas políticas, su división entre alta y baja cultura, su defensa de la tauromaquia, la calidad de sus últimos libros, e incluso la calidad de los más celebrados, absolutamente todo puede ponerse en discusión. Y está muy bien: suponemos que el mismo Vargas Llosa espera ser tomado en serio, y por lo tanto cuestionado y discutido. Eso significa que no está muerto, que no es un monumento inmóvil, un abuelito al que para qué darle la contra.

Ahora bien, si eres de los que sigue creyendo que Vargas Llosa es un cacaseno-traidor-agente de la CIA-envidioso de Fujimori, que debería dedicarse a sus libros y no a andar hablando sobre lo que le sale del forro porque, ya lo dijo Patricia, “solo sirve para escribir”, si tú sigues creyendo todo eso, bueno, quizá estos post también sean para ti: dale, vomita nomás. Bienvenido.

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.