noticias Jueves, 17 septiembre 2015

Blended Learning: El fenómeno MOOC y las oportunidades de la educación por Internet

Aniversario Perú

soy Biólogo, PhD. Hobbies: investigador en usos de las TIC, periodismo de datos, nerd, etc.

Escribe: Renzo Gutiérrez Loli @renzogutlol

Las lecciones de ciencias naturales, esencialmente a nivel de la educación básica regular han mantenido por décadas los mismos componentes de alcance pedagógico: un texto referencial del curso, que haga las veces de guía y de lectura complementaria a las clases, en algunos casos el soporte multimedia y la atención icónica a un instructor o docente que pueda fomentar la consolidación de estos conocimientos a través de asignaciones o tareas. Independientemente de que esta dinámica de aprendizaje tiende a ser efectiva, existen aún una gran cantidad de limitantes para en la ejecución de este modelo ya que se asume al educando como un grupo homogéneo con habilidades similares.

En la realidad ocurre todo lo contrario. No es difícil observar que en un salón de clases converge una red compleja de competencias que en adición a la condición socioeconómica y al limitado acceso a fuentes de información, reconocen al alumno como un ente con habilidades únicas y distintas a las de sus pares. Por esta razón la metodología tradicional de enseñanza es insuficiente para explotar las aptitudes de la totalidad de los estudiantes.

‘Para una selección justa, todos tomarán el mismo examen: Trepen ese árbol!’

‘Para una selección justa, todos tomarán el mismo examen: Trepen ese árbol!’

Es probablemente esta falta de versatilidad en las herramientas de aprendizaje lo que ha contribuido a que el estudiante promedio genere un rechazo a sus cursos de ciencias naturales, ignore el impacto de las ciencias básicas en su entorno y que eventualmente abandone tempranamente una vocación relacionada a estas áreas.1

Paralelamente, en Latinoamérica y en otras regiones en vías de desarrollo, la educación es una lucha social. Las carencias en las vías de información y el acceso a tecnología son los retos más grandes a los que se enfrenta a una transformación real en la educación pública. Por citar un ejemplo concreto, el nivel de alfabetización en Sri Lanka, una isla al sur de la India, es del 91% de la población. Sin embargo, el nivel de ‘alfabetización tecnológica’ apenas alcanza el 20.3%2, es decir que apenas una quinta parte de la población reconoce o ha tenido contacto con alguna plataforma tecnológica con la que puede complementar su educación o autocapacitarse. Este panorama condena a los alumnos de esta nación a un bajo rendimiento, muy a pesar de los esfuerzos en alfabetización y capacitación docente que se han implementado en la última década.3

Estas evidencias señalan una vez más la insuficiencia de la pedagogía tradicional para hacer efectivo el aprendizaje y destaca la necesidad del desarrollo de parques tecnológicos que respalden de manera tácita cualquier política educativa. Partiendo de esta observación, la falta de infraestructura tecnológica es una constante en las regiones en vías en desarrollo que comparten a su vez una baja calidad educativa.

Es en este limbo de carencias y oportunidades donde la Internet cumple un rol critico como vector de información. A pesar de que el acceso a internet se entiende como la adquisición de un servicio y se le asocia a la realidad económica de cada región, algunas cifras demuestran que la penetrabilidad de la Internet es una característica inherente de varias naciones en vías de desarrollo y que no necesariamente aseguran mejoras en la calidad educativa. Por ejemplo para el caso de Perú, el costo del acceso a internet representa el 3.9% del PBI per cápita, ubicándonos por debajo de países como Uruguay, Venezuela, Chile y Argentina donde la internet es visiblemente más cara4; sin embargo la contraparte señala que hacia 2012, Perú sigue ocupando el último lugar en estándares educativos en Latinoamérica según el informe PISA para ese año.5 En pocas palabras, tenemos más posibilidades de acceder a internet, por ende a información, pero esto no se traduce en mejoras a nivel educativo.

Fuente: OCDE, Informe Pisa 2012.

Fuente: OCDE, Informe Pisa 2012.

Por esta razón la necesidad de una herramienta que pueda conciliar la tecnología con el aprendizaje (Blended Learning) se hace cada vez más necesaria para hacer frente a los desafíos de una educación más inclusiva, que sea gestora y promotora de conocimiento, y cuyos productos no se limiten al carácter netamente formativo.

Hacia noviembre de 2012 el diario norteamericano The New York Times dedicaba un extenso artículo6 donde hacía eco a un fenómeno sin precedentes en la persecución de los objetivos de la educación tradicional, que había empezado apenas meses atrás. Los cursos MOOC (Massive Online Open Courses) se presentaban como una herramienta novedosa para el soporte didáctico, y que a diferencia de los cursos tradicionales que involucraban un costo por matrícula, un creditaje en función a los contenidos y donde el límite de inscripción está limitado a unas pocas vacantes para ‘asegurar’ la interacción con el instructor. Los MOOCs son en esencia todo lo contrario: son cursos gratuitos, no necesariamente involucran un creditaje y tienen carácter masivo. A pesar de ello, pocas personas parecían estar al tanto de este tipo de aprendizaje y la aplicación de los MOOCs parecía confinarse a los procesos de capacitación continua ofrecidos por algunas empresas para sus trabajadores.

Plataformas de MOOCs: Coursera, edX, NovoEd, Udacity entre otras.

Plataformas de MOOCs: Coursera, edX, NovoEd, Udacity entre otras.

Poco menos de 3 años después, los MOOCs cuentan en la actualidad con más de 5 millones de estudiantes con distintos rangos de edad dispersos en todo el mundo. Entre ellos escolares, universitarios, docentes y autodidactas que encuentran en esta herramienta una oportunidad inmejorable para complementar su educación o simplemente saciar su curiosidad. La característica self-paced de los cursos ofrecidos bajo esta modalidad permite a los estudiantes avanzar a un ritmo en función a su grado de experiencia. Es presumiblemente esta cualidad la que explica la gran acogida a estas plataformas y que sigue creando adeptos a un ritmo considerablemente mayor al de Facebook en sus inicios.

Plataformas como Coursera, edX y Udacity por mencionar algunas, presentan cada mes una gran diversidad de cursos gratuitos dirigidos a todo público con lecciones con distintos niveles de profundidad y complejidad. Ciencias naturales, genética, matemáticas, lenguajes de programación, ciencias sociales, económicas y antropológicas son solo algunas de las áreas en la que se pueden navegar para encontrar un curso a la medida de la experiencia y a los objetivos que considere el usuario para sí mismo a corto-mediano plazo. Cada curso cuenta con contenidos semanales respaldados por video-lecturas, ensayos, evaluaciones finales por capítulo y material complementario con los que se puede aprovechar al máximo los contenidos.

No obstante, el networking entre los participantes es un componente esencial para consolidar el aprendizaje, por esta razón cada módulo cuenta con un foro donde una vez finalizada la lección los estudiantes pueden plasmar sus dudas, impresiones y fomentar la discusión en torno a tópicos de interés común, con el respaldo y la asistencia de los instructores. Esta herramienta fomenta el pensamiento crítico desde un clima multidisciplinario para la resolución de un problema, y es a este nivel donde tanto escolares como profesionales se enriquecen con los distintos enfoques con los que se puede abordar una pregunta. Por esta razón muchos de los cursos ofrecidos por estas plataformas le asignan una parte importante de la calificación final del curso a la participación en los foros.

Características de los MOOCs. Fuente: Scientific American 2013

Características de los MOOCs. Fuente: Scientific American 2013

El dogmatismo de la educación tradicional invita a repetir el ideal prejuicioso que sugiere ‘ningún curso por internet se comparará a la experiencia de una clase presencial’ y esto es en parte cierto. Sin embargo un estudio publicado recientemente en la prestigiosa revista Cell se destaca el impacto positivo del uso de MOOCs como como un recurso para fomentar el interés en un nuevo tema y como una herramienta con carácter introductorio (pre-clases) que proporcionan al estudiante la información necesaria con la que posteriormente pueda discutir a profundidad los mismos tópicos en la escuela. En conjunto estas observaciones se tradujeron en un rendimiento más uniforme en las evaluaciones, sumado a que los alumnos pudieron conseguir los objetivos trazados por el docente para la unidad o módulo.7

No por nada las universidades más prestigiosas han reconocido el valor de esta herramienta y han abierto sus puertas a través de estas plataformas online, donde ofrecen una amplia gama de cursos cuyos contenidos son actualizados constantemente.

[Harvard, Stanford, Princeton, MIT, Duke, Rice y otras instituciones con MOOCs.

[Harvard, Stanford, Princeton, MIT, Duke, Rice y otras instituciones con MOOCs.

Por si fuera poco, los instructores son miembros reales del staff de profesores de estas instituciones muchos de ellos con reconocida trayectoria académica y no ‘community managers’ como aun sostienen algunos escépticos. Destaca por ejemplo Robert Shiller, profesor principal de la Escuela de Ciencias Económicas de Yale University y Premio Nobel de Economía 2013, que estará feliz de darte una clase introductoria de Finanzas y Mercados Capitales a través de Coursera.8

Finalmente, a pesar de que el aprendizaje por MOOCs se vale de la confianza de recursos intangibles, los objetivos que persigue este modelo educativo no pueden ser más reales. En palabras de la cofundadora de Coursera, Daphne Koller, la educación aun es un privilegio en pleno siglo XXI.

“En algunos lugares como Sudáfrica, no se accede fácilmente a la educación. Allí el sistema educativo, tanto el elemental como el superior, se estableció históricamente para la minoría blanca durante el apartheid. Como consecuencia de ello en la actualidad no existen suficientes vacantes para muchos de los que desean y merecen una educación de alta calidad.”

Sin ir muy lejos, esta misma situación se vive con otros matices en varios rincones de nuestro país, donde la desigualdad es el principal factor de retroceso en la ejecución de cualquier proyecto social llámese salud, tecnología o educación. Sin embargo, en esta dificultad descansa también una gran oportunidad. La dinámica del aprendizaje gratuito por MOOCs trata de rescatar la mística del carácter inalienable de la educación y de lograr implementarse al sistema tradicional podríamos dar pie a la construcción de un nuevo paradigma que enfrente directamente los principales problemas del escenario nacional.

En primer término, el acceso a educación se establecería verdaderamente como un derecho fundamental donde cualquier persona con la capacidad y motivación necesaria, podría desarrollar y potenciar sus habilidades para mejorar autónomamente su calidad de vida, la de su familia y la de su comunidad. En segundo lugar, se fomentaría el aprendizaje continuo. Es desalentador que para muchos el aprendizaje termine al completar la escuela o la universidad, cuando se ha demostrado que la capacitación es clave para optimizar las utilidades de un oficio o profesión.

Finalmente, se impulsaría una ola de innovación y emprendimiento, ya que en todas partes hay talento que desaparece en el más injusto anonimato al estar condicionados a la pobreza o a la falta de oportunidades. No es difícil imaginar que si se pudiera ofrecer una educación inclusiva, de calidad y que vaya de la mano con las tecnologías de la información, esta sería capaz de producir la próxima gran idea a nivel científico o social que podría hacer del Perú un lugar mejor para todos.

Escrito por Renzo Gutiérrez Loli (@renzogutlol)

[1] Handelsman, J., Miller, S., & Pfund, C. (2007). Scientific teaching. Macmillan.

[2] UNICEF (2013). Sri Lanka Statistics. Disponible en http://www.unicef.org/infobycountry/sri_lanka_statistics.html

[3] Department of Census and Statistics Sri Lanka, (2009). Computer Literacy Survey – 2009. Recuperado de http://www. statistics.gov.lk/CLS/BuletinComputerLiteracy_2009. pdf

[4] International Telecomunication Union. (2013) Measuring the Information Society. Place des Nations CH-1211 Geneva Switzerland. ISBN 978-92-61-14401-2.

[5] Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). (2012) Resultados de PISA 2012 en foco. Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos. Disponible en: http://www.oecd.org/pisa/keyfindings/PISA2012_Overview_ESP-FINAL.pdf

[6] Pappano, L. (2 de noviembre de 2012), The Year of the MOOC. The New York Times. Disponible en: http://www.nytimes.com/2012/11/04/education/edlife/massive-open-online-courses-are-multiplying-at-a-rapid-pace.html?_r=0

[7] Stockwell, B. R., Stockwell, M. S., Cennamo, M., & Jiang, E. (2015). Blended Learning Improves Science Education. Cell, 162(5), 933-936.

[8] Financial Markets, Yale University. Offered through Coursera. Disponible en https://es.coursera.org/learn/financial-markets

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