ecología , libertades , noticias , politica Miércoles, 22 abril 2015

Cuando los animales son más importantes que las mujeres. Una historia más del Congrezoo

Ayer pasaron dos cosas en el Congreso, que algunos se esfuerzan por oponer entre sí pero, en realidad, apuntan hacia lo mismo: que la sociedad tenga un mínimo de empatía con el dolor ajeno. Veamos cada caso

1. Ley contra el maltrato animal

Video de Facebook

Video de Facebook

¿Se acuerdan de Grover Amieno Carrera? ¿El sujeto que degolló un cachorro con un machete y lo subió muy contento a Facebook? Aunque no lo crean, por este acto de salvajismo solo fue multado con 500 soles. Hacía falta una Ley Contra el Maltrato Animal y ayer el Congreso dio el primer paso: el proyecto de ley será discutido por el Pleno del Legislativo.

Este proyecto de ley de protección y bienestar animal busca prevenir y hasta sancionar penalmente, maltratos tanto a animales domésticos como silvestres.
El dictamen fue resultado de un proyecto de ley propuesto por la bancada de AP-FA, por iniciativa del representante Yonhy Lescano Ancieta, quien destacó el aporte de los expertos de la Dirección de Fauna y Flora Silvestre del Ministerio de Agricultura para la elaboración de la propuesta. (…)
Se trata -anotó – de una norma de 40 artículos, trabajada por gente muy sensible sobre el tema, que propicia la protección de los animales y en su parte final, establece sanciones al maltrato animal. 

Lamentablemente, hay representantes que ni siquiera han leído el proyecto y dicen cosas como esta

10917257_10152875942663528_2607936503044980258_n

Lo más alucinante es que este señor es congresista. O sea, si tiene dudas sobre el proyecto o le parece que deben afinarse puntos… ESA ES SU CHAMBA. Pero petardear el proyecto sin haberlo leído es francamente penoso.

Pero, de nuevo, la historia demostrará la necesidad de protecciones a algunos animales. Ojo: la semana pasada, una corte norteamericana reconoció a dos chimpancés como personas legales. Pero eso está muy lejos de suceder en nuestro país, atrapado en el siglo XVII, como pueden ver en la siguiente foto.

 

2. El Congreso contra las mujeres violadas

Captura de Trome

Captura de Trome

Este fanático es el presidente de la Comisión de Justicia del Congreso. Ayer vencía el plazo para discutir una iniciativa legislativa –firmada por más de 64 mil personas– para despenalizar el aborto en casos de violación. Insólitamente, Eguren no invitó al debate a las promotoras del proyecto, tal como manda la ley en estos casos de iniciativas ciudadanas. Y no solo eso, sino que invitó a otro fanático: Luis Solari, un exministro de Salud que sólo aparece cada vez que se necesita una opinión “médica” para recortar los derechos de las mujeres.

Eguren adelantando opinión en la Marcha de Cipriani

Eguren adelantando opinión en la Marcha de Cipriani

Eguren también fue el artífice del archivamiento del proyecto de Unión Civil. La iglesia sabe muy bien dónde colocar a sus alfiles. Sus cegueras ideológicas les impiden ver esta realidad:

  • 4 de cada 5 casos de violaciones sexuales se dan en menores de edad.
  • 76 de cada 100 eran hombres que tenían relación directa con la víctima es decir, padres, padrastros, tutor y profesor.
  • 9 de cada 10 embarazos de niñas menores de 15 años se debieron a incesto.
  • 34 de cada 100 niñas y adolescentes entre 10 y 19 años de edad que quedaron embarazadas, lo fueron producto de una violación.

Las activistas se quedaron fuera y todo se postergó para el próximo martes. Allí nos separarán argumentos como los del nacionalista Omar Chehade diciendo que “no se puede descristianizar la discusión sobre el aborto” o posturas indolentes como la de Martha Chávez que quiere meter presa a una persona violada, si decide abortar.

Aquí hay un muy buen reportaje de Guerrilla Audiovisual sobre la presencia de las activistas:

Pero lo que me ha llamado la atención es que haya gente con argumentos del tipo “por qué aprueban lo de los animales y no lo de las mujeres”. Un ratito. No es un ránking. Todo aporta. Al final, ambas medidas, si se aprueban y se regulan de una forma humana, son pasos hacia una sociedad que comprende que debe solidarizarse con el dolor ajeno. En este caso, los únicos animales, en el peor sentido de la palabra, son los sujetos que están en posiciones de poder (político, eclesial) y que se niegan a defender los derechos de las mujeres. Esos son los animales del título de este post. Ellos son los que deciden que permanezcamos en el siglo XVII. Mientras éste camino todavía está empedrado, el de los derechos animales ha empezado a despejarse. No son posturas opuestas. Son, simplemente, una buena noticia y una mala noticia. La idea es que todos, poco a poco, vayamos entendiendo que tenemos que ponernos en el lugar del otro. Quizás si empezamos con las otras especies, podemos también aprender a ser mejores con la nuestra. Ojalá, alguna vez, podamos dar dos buenas noticias.