animacion , noticias , politica , sociedad Miércoles, 18 febrero 2015

La reciente aprobación de este texto del Ministerio de Cultura facilita la desaparición de nuestro patrimonio cultural

Casona histórica del Jirón Huallaga 731, ahora ya no existe. Foto: Miguel Pozo

Casona histórica del Jirón Huallaga 731, ahora ya no existe. Foto: Miguel Pozo

El año pasado en este útero les contamos sobre una llamada de atención que hizo Javier Lizárzaburu luego de que el Ministerio de Cultura aprobó la Resolución 364. Con el pretexto de agilizar el trámite, esta resolución eliminaba unas cuantas “trabas” para que una persona pudiera demoler su casa o hacer cualquier cambio menor de una casa considerada como  patrimonio cultural. _Ajá. Desprotección al mango.

El problema es que ahora la historia se repite. El Ministerio de Cultura ha aprobado ciertos procedimientos para que retirar la condición de patrimonio cultural de la nación sea bien fácil. Ya se imaginarán cuál es el principal problema con esto. Dos palabras: boom inmobiliario.

Veamos

TUPA del mal

forma

Ahora llenas tu papelito y chan!

 

TUPA son las iniciales de Texto Único de Procedimientos Administrativos, es decir, una especie de “guía” para saber qué trámites puede ir a hacer el peruano promedio. El Ministerio de Cultura ha actualizado el suyo este año y es su punto 6 el que llama la atención porque se llama

RETIRO DE CONDICIÓN DE PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN

¿No te dice mucho? Es básicamente el trámite que sigues para que tu casa, en caso los sea, deje de ser considerada “patrimonio cultural de la Nación“. Según cuenta Lizárzaburu, cuando conversó con el Viceministro de Patrimonio Luis Jaime Castillo, este le aseguró que lo único que querían era modernizar la gestión en el ministerio porque:

  1. Antes nadie sabía cómo hacer ese procedimiento y
  2. las decisiones se tomaban con cualquier criterio.

En suma, Luis Jaime Castillo dice que no se está desprotegiendo nada. Como dijo la última vez.

 

El nuevo trámite

Una vez más: es cierto que todo el procedimiento era engorroso, sujeto a coimas y a decisiones arbitrarias. No estamos argumentando que no existía razón alguna para no solucionar este tema. Pero lo cierto es que este gobierno, en beneficio de la “celeridad” está tomando decisiones apuradas.

Pero veamos el trámite primero. Esto es lo que tienes que hacer ahora para hacer que tu casona deje de ser Monumento de la Nación (en caso no quieras restaurarla o no puedas hacerlo):

  • Vas a la ventanilla del ministerio
  • Pagas 2000 soles
  • Presentas tu solicitud
  • Tu pago de derecho a trámite
  • Presentas tu Certificado Registral Inmobiliario
  • Llevas fotografías actuales de interiores y exteriores de tu jaus
  • Llevas el plano de ubicación y localización
  • También un juego de planos de levantamiento del estado actual del inmueble, firmados por el propietario y un arquitecto colegiado
  • Una ‘Memoria Descriptiva’ para sustentar tu solicitud
  • y un estudio histórico del inmueble

Luego de eso el ministerio te responde en 30 días y, si no lo hace, quiere decir que te han choteado. Si te chotean puedes pedir que reconsideren (va al viceministro) y si te chotean acá apelas (y lo ve el mismo ministro).

Suena ordenado y bonito, ¿no?

 

Destruir en vez de reconstruir

La Casa Rossel en Barranco fue remodelada en vez de ser destruida. Foto: patrimoniando

La Casa Rossel en Barranco fue remodelada en vez de ser destruida. Foto: patrimoniando

El tema es que en vez de dar facilidades para que un propietario pueda reconstruir, luchar por la preservación de MONUMENTOS DE LA NACIÓN, se opte por “bueno, bájate tu casa entonces”.

Solo para que te hagas una idea de cómo esto se encara en otras partes del mundo, Lizárzaburu te cuenta la experiencia chilena que se enfoca en financiar la recuperación:

Existe un Subsidio Adicional Patrimonial, para las viviendas emplazadas en sectores patrimoniales o históricos que permite acceder a un subsidio extra de 200 UF para financiar exclusivamente la reconstrucción de elementos estructurales o arquitectónicos.

También es destacable que el Consejo de Monumentos Nacionales ha podido invertir algunos fondos propios, mínimos, para poder tomar las medidas básicas de resguardo ante una catástrofe, los llamados Fondos de Emergencia, aunque sean medidas provisorias, salvando casas de un colapso inminente.

La Ley de Donaciones con Fines Culturales (conocida como Ley Valdés), ya está beneficiando a privados indirectamente, ya que en zonas típicas o monumentos históricos, se aporta dinero o materiales de construcción al espacio público y/o a fachadas de casas de privados, siempre que ellas se emplacen enfrentando directamente al espacio público (fachada continua).

Otro mecanismo interesante es el Subsidio de Rehabilitación Patrimonial, que consiste en que el MINVU aporta 300 UF a privados para comprar sus futuras viviendas (de valores entre 1.000 y 2.000 UF, según decretos DS 40 y DS 01), que se logren bajo proceso de rehabilitación de un inmueble que se encuentre inserto en sectores bajo protección oficial.

La UF (unidad de fomento) es equivalente a unos 40 dólares en pesos chilenos.

Y para que no digas que siempre nos comparamos con Chile, en el blog de Lizárzaburu puedes encontrar los casos de Argentina, Estados Unidos, España y el Reino Unido.

Lo cierto es que nuestra actual situación es peligrosa. Así lo cuenta el autor del blog:

(…) el abogado Fabricio Valencia señala que los requisitos son tan simples que en caso de una negativa y de llevarse al poder Judicial el ministerio perderá los casos. Simplemente porque la ley no pone los parámetros claros.

Cerramos con una pregunta: ¿tan complicado es esforzarse un poco más para hacerlo bien?