cine , ecología , internacionales , noticias , videos Miércoles, 24 septiembre 2014

VIDEO subtitulado: Mira cómo Leonardo DiCaprio cuadró a los líderes mundiales en la ONU por el calentamiento global

Esta vez Leonardo DiCaprio no es noticia por, una vez más, no haberse ganado un Óscar. Tampoco por haberse sacado una foto con el presidente boliviano Evo Morales.

Foto: Infobae

Evo Morales con Raúl Vargas Leo di Caprio

El Lobo de Wall Street se plantó ante los líderes mundiales reunidos en la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas en Nueva York y les dijo sus cuatro verdades: que solo ellos pueden hacer algo para combatir el calentamiento global, de lo contrario serán los responsables del fracaso.

Mira lo que dijo con subtítulos:

¿Y qué hace Leo ahí? El secretario general de la ONU lo nombró la semana pasada Mensajero de la Paz para difundir el mensaje contra el cambio climático.

No es nuevo que el actor participe activamente en eventos sobre el calentamiento global y el cambio climático. Desde que tiene 23 años, se convirtió en una “estrella verde” de Hollywood por su defensa a la ecología. Desde siempre ha considerado al medioambiente como el tema más importante de nuestra generación.

En 1998 creó la Fundación Leonardo DiCaprio centrada en el ámbito del calentamiento global, las energías renovables, el agua potable y la protección de los ecosistemas. Esta organización ha logrado recaudar millones de dólares en galas benéficas. Además, no solo es un activismo para la foto. Leo ha incorporado a su vida ciertos hábitos que pueden contaminar menos el ambiente. Usa autos híbridos y utiliza energía solar.

Esta es la transcripción completa de su discurso, para que lo lean atentamente y los haga reflexionar un poquito sobre toooda la contaminación y la destrucción del planeta, de la que somos parte, pero que ponerle stop no está totalmente en nuestras manos.

***

Gracias Secretario General, su Excelencia, damas, caballeros e invitados distinguidos.

Es un honor estar aquí hoy. Estoy aquí no como experto sino como un ciudadano preocupado. Uno de los 400 mil que marchamos en Nueva York este domingo, y uno de los billones alrededor del mundo que queremos resolver la crisis climática.

Como actor, actúo para vivir. Interpreto personaje ficticios, generalmente resolviendo problemas ficticios. Creo que la humanidad ha visto el cambio climático de la misma manera, como si fuera ficción. Como si pretender que no es algo real, hará que se desaparezca. Pero creo que todos sabemos que eso no es verdad.

Cada semana vemos nuevos e innegables eventos climáticos, evidencias de que el cambio climático acelerado es una realidad actual. Las sequías se intensifican, los oceános se acidifican con gases que salen del suelo. Estamos viendo eventos climáticos extremos, con los hielos de la Antártica y Groenlandia derritiéndose a una velocidad sin precedentes, décadas antes de lo proyectado por los científicos.

Nada de esto es retórico, ni nada de esto es histeria. Es un hecho. La comunidad científica lo sabe. La industria lo sabe, los gobiernos lo saben, incluso las Fuerzas Armadas Estadounidenses lo saben. El jefe de la Armada de las Naciones Unidas, almirante Samuel Lockeleart dijo hace poco que el cambio climático es la única y mayor amenaza de seguridad.

Amigos míos, este grupo, a lo mejor más que cualquier otra reunión en la historia humana, se enfrenta a esta difícil pero lograble tarea. Pueden hacer historia o pueden ser destruidos por ella.

Para ser claros, no se trata de decirle a la gente que cambien sus focos o que compren un auto híbrido. Este desastre va más allá de las decisiones de las personas. Se trata sobre nuestras industrias y los gobiernos alrededor del mundo, tomando acciones decisivas y de gran escala.

Ahora es nuestro momento para hacer algo. Necesitamos cobrar por las emisiones de carbono y eliminar los subsidios gubernamentales para las compañías que usan petróleo, gas y carbón.

Debemos terminar con la libertad de las industrias contaminantes, alegando que eso favorece una economía de libre mercado. No se merecen parte de nuestros impuestos, se merecen nuestro control, o la economía misma morirá si nuestros ecosistemas colapsan.

La buena noticia es que la energía renovable no solo es alcanzable, sino que es una buena política económica.

No es un debate que corresponde a los partidos, corresponde a los seres humanos. Aire limpio y un clima habitable son derechos humanos inalienables. Resolver esta crisis no es un tema de política, es sobre nuestra misma supervivencia. Esta es una época urgente con un mensaje urgente.

Delegados de honor, líderes del mundo: yo actúo para vivir, ustedes no. La gente dio su opinión el domingo en todo el mundo, y el momentum no se detendrá. Ahora es su turno. El tiempo de responder al mayor desafío de la humanidad es ahora.

Les rogamos que lo enfrenten con coraje y honestidad. Gracias.