#LosNiñosDeSanPablo , noticias Lunes, 31 marzo 2014

“Si usted es empleada, ¿qué hace en esta clínica?”

previouslyonutero Muerte en Clínica San Pablo: Una investigación de INFOS, publicada en La República, dio cuenta de una serie de casos de infecciones intrahospitalarias en Clínica San Pablo, registradas en su Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), que terminó con la vida de siete bebés entre julio y octubre del año pasado.

Caso N° 1: “¿Cómo es posible que todo esto le haya pasado a mi hijo, señor? Una partera de mi tierra lo hubiera hecho nacer mejor”

Así bloqueó Clínica San Pablo la investigación del MINSA: Cuando la Dirección General de Epidemiología (DGE), a pedido del viceministro de Salud, acudió a Clínica San Pablo a inspeccionar las instalaciones y tomar muestras, no pudo determinar fehacientemente un brote de infecciones en San Pablo, pero no por falta de evidencia, sino por falta de disposición de la clínica a entregar información

 

HOY:

Caso No. 2: “Viví una experiencia terrible en esa clínica”

Ellos son Hedgar Vega y Susana Vargas, padres del pequeño Joshua, fallecido también en Clínica San Pablo producto de una infección intrahospitalaria.

Los esposos Vega Vargas. Perdieron a Joshua en Clínica San Pablo.

Los esposos Vega Vargas. Perdieron a Joshua en Clínica San Pablo.

Joshua adquirió, según le informaron a la madre, Pseudomonas aeruginosa, la misma bacteria que acabó con la vida de los mellizos Tello Sotelo, con quienes compartió estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clínica, en Surco. Joshua falleció también por shock séptico.

Susana Vargas dio a luz el 7 de octubre del año pasado en Clínica Jesús del Norte (la sede de San Pablo en el distrito de Independencia). Su historia es muy similar a la contada por Jenny Valdivia, la esposa del congresista Amado Romero: asistió a uno de sus controles por un dolor, y le dijeron que era momento de someterse a una cesárea.

“A mí me indujeron al parto. Me acerqué a la clínica porque me estaba doliendo la espalda, y uno de los médicos, tras revisarme, y sin pedir una ecografía, me dijo que tenía que dar a luz en ese momento, y por cesárea. Yo quedé sorprendida, apenas tenía siete meses de embarazo”.

Hedgar Vega, su esposo, también reclamó. “Susana apenas tenía 35 semanas, y durante todo los controles que se hizo en la misma clínica, jamás le dijeron que existía complicación alguna”, cuenta.

Tras el nacimiento del bebé, este fue trasladado de inmediato a Clínica San Pablo, sede Surco, el lugar donde se entrecruzan todas estas historias, y donde se han registrado todos los casos que viene contando INFOS.

A los tres días de internado en UCI, los padres fueron informados de la noticia: el bebé había adquirido una infección, y se encontraba muy grave.

“Viví una experiencia terrible en esa clínica. No solo por la infección que adquirió mi bebé, sino por el pésimo trato que recibí del personal médico. Tenía que rogar, que suplicar, para que me dejaran ver a mi hijo. Si las enfermeras no me veían llorar, me ignoraban totalmente”, cuenta la madre.

La vez que Susana pudo entrar a UCI se sorprendió no solo de ver a su hijo lleno “de tubos y aparatos”, sino de ser testigo también del fallecimiento “de una bebé que había llegado de provincia, con neumonía, y que compartía el espacio con los niños”. Susana se refiere a la hija de Gabriela Lagos, cuyo caso INFOS presentará más adelante.

El delicado cuerpo de Joshua, producto de su prematuridad, no logró soportar la bacteria. Dejó de existir el 16 de octubre, nueve días después de ingresar a UCI de San Pablo, en Surco.

La pareja, hasta hoy, había decidido guardar silencio. Y se mostraba renuente a contar la historia. Tras la revelación del caso de #LosNiñosDeSanPablo han decidido contarlo todo, y preparan una demanda judicial contra la clínica “que les mató a su bebé”.

 

Caso No 3: “Si usted es empleada, ¿qué hace en esta clínica?

Vicentina González Galindo tiene una razón irrefutable para no ser ella quien cuente su historia: recordar la pérdida de su bebé en Clínica San Pablo la llena de tristeza. Y no es el tipo de licencias que pueda darse una mujer nuevamente embarazada.

Por eso su historia la cuenta su esposo, Justo Seguil, con la única condición de no ser fotografiados.

“Mi esposa fue trasladada a Clínica San Pablo de Surco desde el Hospital Angamos, donde le dijeron que tenía preeclampsia, lo que había puesto en riesgo la vida del bebé. Luego de dar a luz en la clínica me dijeron que el niño había nacido bien, pero después que tenía problemas en los pulmones y el corazón”, narra Justo.

Clínica San Pablo, Surco. El epicentro de las historias.

Clínica San Pablo, Surco. El epicentro de las historias.

La preeclampsia es un cuadro de hipertensión que, en ocasiones, provoca el hinchamiento de las extremidades de la gestante. El mal que la clínica le detectó al recién nacido, fue una cardiopatía, producto de su prematuridad.

 El delicado estado de salud de Samuel, que es como la pareja había decidido llamar al recién nacido, se complicó cuando adquirió también una infección intrahospitalaria.

“No nos dijeron cómo se llamaba la infección que terminó empeorando a mi niño, quien terminó muriendo por shock séptico seis meses después. Para entonces ya había adquirido incluso neumonía en UCI”.

Pero además del día en que le comunicaron la muerte de su hijo, hay un episodio en la atención de Vicentina, su esposa, que Justo no olvida.

“A mi señora, desde que ingresó a la clínica, siempre la marginaron, supongo que por su condición social. Cuando una enfermera le preguntó a qué se dedicaba, y ella respondió que era empleada del hogar, la miró mal, con desprecio: “y si usted es empleada, ¿qué hace en esta clínica?”, le preguntó a mi esposa”, cuenta Justo Seguil.

La mayoría de los casos que INFOS viene presentando se tratan de traslado de pacientes del seguro social a la clínica. Quizás esa sea la respuesta para la “pregunta” de la enfermera.