#LosNiñosDeSanPablo , noticias Jueves, 27 marzo 2014

“Una partera hubiera hecho nacer mejor a mi hijo”

CASO Nº 1

Él es Amado Romero Valdivia. Y su padre lo considera un sobreviviente.

Foto tomada y autorizada por sus padres.

Foto tomada y autorizada por sus padres.

Su padre es Amado Romero, el congresista, y lo llama sobreviviente “por todo lo que le hicieron pasar en Clínica San Pablo”.

Sí. Se trata de uno de los 10 casos de infecciones intrahospitalarias que @infosperu registró entre julio y octubre del 2013 en UCI de San Pablo: uno de los tres que lograron sobrevivir.

Hoy el congresista y su esposa rompen su silencio, y cuentan por primera vez su “historia de terror” en la sede principal de red de clínicas más importante del país.

 

¡Su hijo se muere!

Jenny Valdivia, la esposa del parlamentario, ingresó a  Clínica Jesús del Norte (la sede de San Pablo en el distrito de Independencia) el 28 de marzo del 2013. Venía registrando fuertes dolores abdominales desde hace días, pero la respuesta de la clínica era siempre la misma: aún no le toca dar a luz.

Sede de San Pablo en Independencia.

Sede de San Pablo en Independencia.

“Fui pensando que se trataría de un control más, pero después de auscultarme, me dijeron que el niño tenía que nacer en ese momento. Me llevaron a cuarto de dilatación y, sin hacerme una ecografía previa, empezaron el trabajo de parto”.

Solo entonces, los médicos que atendían a la señora Valdivia dieron con que se trataba de un parto riesgoso: el bebé tenía dos vueltas de cordón umbilical en el cuello, lo que impedía su nacimiento, y lo estaba asfixiando.

“Empezaron a llamar a uno y otro, había desesperación en la sala. Llegaron a ser cinco enfermeros quienes, entre todos, me aplastaban con fuerza el vientre, me asfixiaban. El doctor me decía: ¡haga fuerza, que su hijo se muere!”

La señora Romero pensó que el niño había nacido finalmente muerto. No lloraba. Estaba morado. Y los médicos le dijeron que no respiraba. En medio del parto, además, le fracturaron una clavícula.

Si me hubieran hecho una ecografía hubieran sabido que el bebe tenía el cordón enrrollado en el cuello, y que un bebé de cuatro kilos no debería haber nacido por parto natural”.

Pero este es solo el inicio del padecimiento de la pareja Romero Valdivia. Era jueves santo, y apenas empezaba el vía crucis del pequeño Amado.

 

Traslado de emergencia

“Producto de ese parto irregular, mi hijo sufrió asfixia severa. Nació prácticamente muerto, y tuvieron que revivirlo con electroshock”, cuenta el congresista Amado Romero. El mismo día del nacimiento fue traslado de emergencia a la sede principal de Clínica San Pablo, en Surco: el centro de esta serie de reportajes.

El congresista Amado Romero, su esposa y su bebé.

El congresista Amado Romero, su esposa y su bebé.

Cuando el bebé fue trasladado, los padres nunca imaginaron que pasaría allí los siguientes siete meses de su vida.

En la UCI de San Pablo, como los bebés de esta historia, el pequeño Amado adquirió infecciones intrahospitalarias. El niño hizo un cuadro de neumonía, primero, y adquirió otras infecciones después. Nunca le dijeron a los padres cuáles. La clínica mantenía total hermetismo.

Una mañana, después de estos hechos, la señora Valdivia recibió una terrible noticia. “El niño está grave, me dijeron, en estado de coma, con shock séptico: tenía una infección generalizada. Se infectó allí adentro”.

La esposa del congresista describe así a su bebé cuando pidió verlo: todo su cuerpo se había hinchado, estaba por reventar, y tenía la sangre como coagulada producto de la infección.

Fueron múltiples los tratamientos y prácticas médicas que el pequeño Amado tuvo que resistir para sobrevivir. De recibir oxígeno por un tubo vía oral, pasaron a practicarle una traqueotomía, a tratarlo con antibióticos, y a tenerlo completamente sedado por casi tres meses.

En dos momentos, además, el niño sufrió un paro respiratorio: ante el descuido de las enfermeras se quitó dos veces el tubo de la traqueotomía, quedándose sin oxígeno. “Tenían completamente descuidado a mi hijo, y no tenían suficientes enfermeras para todos los bebés”, dice la madre.

 

La recuperación

La infección de su hijo, así como lo que consideran negligencias por parte del personal médico de San Pablo, llevaron al matrimonio Valdivia Romero a trasladar a su hijo -luego de siete meses- al Hospital Rebagliati, donde un mes después fue dado de alta.

La atención, que el congresista Amado Romero califica de muy mala calidad, le costó medio millón de soles. La mayor parte de ese monto sería cubierto por Pacífico, el seguro que goza gracias al Congreso, pero una parte tendrá que ser asumida por él.

El pequeño Amado terminó de recuperarse en un hospital estatal.

El pequeño Amado terminó de recuperarse en un hospital estatal.

Mientras tanto, el pequeño Amado sigue recuperándose desde casa. Aún necesita asistencia para respirar, y sus padres esperan que la asfixia al nacer y los dos paros respiratorios no tengan consecuencias en su salud.

Este lunes, el congresista Romero interpondrá ante INDECOPI una denuncia contra Clínica San Pablo. “¿Cómo es posible que todo esto le haya pasado a mi hijo, señor? Una partera de mi tierra lo hubiera hecho nacer mejor”, dice.

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