Archive | mayo, 2010

¡Feliz día del Orgullo Friki!

dontworry

Por quinto año consecutivo, este blog celebra el Día del Orgullo Friki, el día en que los fanboys, geeks, trekkies, losties, gamers, otakus y demás especies damos la cara sin importarnos el qué dirán (vean el especial en frikis.pe).

Aquí les dejo una selección de algunos de los posts más frikis elaborados en estos cinco años:

- Cómics para principiantes. Si quieres introducirte en el maravilloso mundo friki.

- El Concierto del Capitán Memo. Porque los frikis no llenamos un estadio pero si pogueamos.

- Battlestar Galactica en la ONU. ‘Nuff said we all! Nerdgasmos múltiples.

- La muerte del Joker. Ok, si no eres friki no importa. TIENES que ver esto.

- El joven Lovecraft y Hello Cthulhu. La mejor forma de introducir a tus niños al Necronomicon.

- Detector de nerds. ¿Qué tipo de rareza eres? Descúbrelo acá.

- FREAKS! La película de 1932 que lo empezó todo. Completa (gracias, Internet).

También pueden seguir los links de las celebraciones del 2006, 2007, 2008 y 2009. Eso es todo, sigan discutiendo aquí el final de LOST.

Namaste.

Read full storyView Comments

Perdidos y encontrados

lost_in_magazines (click para ampliar)

SPOILER ALERT

Conozco la sensación, créanme. Pasa a cada rato en los cómics. Preguntas sin respuesta tipo: “¿por qué Walt se le apareció a Locke?” son moneda corriente en el mundo de los aficionados a los superhéroes (“¿por qué Lex no recuerda a Clark de Smallville?”). La obsesión por la continuidad, en los cómics, es idéntica a todas esas preguntas que se están haciendo sobre Lost y que, ahora, jamás serán respondidas.

¿En verdad eso importa?

No sé. No creo. Por supuesto que hubiera sido lo máximo que todo estuviera planeado desde el inicio, que cada evento, cada detalle tuvieran una razón de ser y un significado más allá de lo evidente, al mejor estilo de Watchmen (obra declarada una de sus principales influencias por los creadores de Lost, tanto que “The Constant” no debería haber sido tan sorprendente para cualquiera que haya leído el cómic de Moore).

Decía que hubiera sido genial que todo estuviera calculado, que el chibolo que hace de Walt jamás hubiera crecido, que el actor que hace de Mr. Eko jamás se hubiera largado, que los escritores hubieran sabido desde el inicio qué demonios era ese humo negro que metieron sólo para jugar con la metáfora de que la isla era “smoke and mirrors”. Hubiera sido genial, pero no sucedió y no sucedió básicamente porque Lost fue la primera gran creación interactiva de masas de la historia.

Lost fue la serie que nos enseñó a ver televisión por Internet, no sólo por torrents (de hecho, si estás leyendo este post en la madrugada del lunes, fuiste uno de los que se enganchó con uno de los cientos de streamings caletas que circularon ayer por todo Internet, para el ver el puto final en vivo, como Jacob manda, y no esperar ni siquiera un par de horas para que alguien lo suba a la red). Nos volvió a enseñar que no sólo los deportes, sino también la ficción televisada podía ser un espectáculo colectivo.

Lost nació y creció con Internet. Cuando empezó, no había Twitter ni YouTube ni y nadie usaba la Wikipedia. Cuando terminó, el reencuentro entre Sawyer y Juliet generó casi 200 mil tuits simultáneos, en una fracción de segundo, y la Lostpedia ha alcanzado casi siete mil entradas. Una ficción compartida por millones que, a su vez compartían sus reacciones con los demás. Nunca más la televisión volvería a ser una experiencia solitaria. La tele era el escenario pero la red era la platea del gran teatro del mundo.

Así, Abrams, Lindelof, Cuse y los otros escritores se convirtieron en meros intérpretes de la masa (vean nomás el trailer de la última temporada, creado por una cadena española, uno diría que la última temporada se inspiró en él, o piensen en cómo los guionistas negaron una y otra vez que la isla sea el más allá… sólo para que, al final, todos sí estén muertos en el universo alternativo). Así como en el teatro las obras se van adecuando a las reacciones del público, Lost siguió su camino pero inevitablemente alterada, modificada y contradicha por el feedback de una masa de fans incalculable y estentórea. Una masa de fans que creó un monstruo y que ahora se ve desconcertada porque el monstruo no tenía todas las respuestas.

Al final, en Lost lo más importante siempre fueron las preguntas. Pero no las preguntas tipo ¿y qué le pasó a Hurley cuando se quedó en la isla? No, pues. Por allí no iba la cosa. Lost se trató sobre las eternas preguntas sin respuesta: la vida, la muerte, el bien, el mal, la naturaleza del tiempo, del destino y el libre albedrío. Cientos de generaciones se han hecho una y otra vez las mismas preguntas (las referencias a la mitología egipcia, la espiritualidad oriental, a la filosofía inglesa, a la cultura pop gringa no fueron gratuitas). Tenemos miles de años se preguntándonos lo mismo pero seguimos tan perdidos como empezamos. Esa es la terrible lección de Lost: no hay respuestas. La única esperanza es que logremos entender algo después de ese close-up al ojo cerrándose.

Read full storyView Comments

Faenones for dummies 2: Rómulo y el tío George

Éste es el segundo de una serie de posts tratando de explicar el caso Petroaudios-BTR-USB. En el post anterior contamos que todo empezó cuando los chuponeadores se involucraron en la Guerra del Cemento desatada entre mexicanos y peruanos después del terremoto de Pisco. Pero ¿cómo una guerra industrial se transformó en un escándalo político? Aquí es cuando entran nuestros dos personajes de hoy.

carlin_grande090709

De todos los personajes de estas historias, el único que está en la cárcel es Rómulo León, el primer protagonista de hoy.

Todos conocemos la historia del faenón original: una jugada en pared entre Rómulo, su choche Don Bieto, Petroperú y Perupetro para beneficiar a la empresa Discover Petroleum, representada por el empresario dominicano Fernando Canaán. Pero ¿por qué BTR empieza a espiarlos? ¿Qué tenían ellos que ver con la Guerra del Cemento?

La respuesta: no mucho.

¿Y entonces por qué los chuponearon? Hay dos hipótesis: una es que BTR había empezado a monitorear los negocios mexicanos en el Perú y así llegaron al teléfono de Rómulo (cercano a Claro de Carlos Slim). La otra es que espiaban a Garrido Lecca (cercano al Banco Azteca y según los rumores de entonces, favorecedor de Cemex) y así descubrieron su vínculo con Canaán (el dominicano también estaba interesado en construir hospitales en la zona devastada por el terremoto y Garrido Lecca era entonces Ministro de Salud). Explica Gorriti:

(el chuponeo)  según lo que se sabe, empezó entre cementeras, tratando de documentar una relación presuntamente corrupta entre, especialmente, Garrido Lecca con cementeras presuntamente favorecidas. La vigilancia condujo a Canaán, a Rómulo León y a sus amigos.

Todo indica que el chuponeo no incluyó celulares, excepto cuando hubo llamadas de éstos a teléfonos fijos. La interceptación de comunicaciones fue fundamentalmente a teléfonos fijos y a correos electrónicos, mediante sistemas muy simples de chuponeo. León y Quimper parecen haberse convertidos en objetivos favoritos, tanto por sus reveladoras y pintorescas conversaciones, como por su preferencia (quizá inspirada en un sentido del ahorro) por hablar por teléfono fijo.

Gorriti también cuenta que, en determinado momento, “espías y clientes perdieron el control” de sus acciones. Chuponea que te chuponea, siguiendo todos los hilos de las conversaciones del dúo dinámico, sin planificarlo los chicos de BTR terminaron cruzando sus caminos con un amigo de la casa, con el entonces segundo hombre más poderoso del país y actual personaje de moda: Jorge del Castillo.

Poco se sabe de cómo es que terminó JDC involucrado en esta historia. Él negó varias veces ser cercano a Rómulo León tan sólo para ser desmentido por audios, fotografías y hasta el hijo de Rómulo confesó que lo llamaba “tío George“, inmortalizando la chapa. El hecho es que Del Castillo terminó metido de cabeza en este asunto.

Según los audios, el tío George no sólo fue quien gestionó el famoso encuentro entre Canáan y Alan García, sino que fue varias veces a la suite del empresario dominicano en el Country e incluso celebró en el Club Nacional (junto a Don Bieto, Rómulo, Arias Schreiber y el resto del clan del faenón) el “retorno de Petroperú a la exploración petrolera”… dos meses antes de que los noruegos ganaran la licitación.

No sólo eso, también les pidió a los ministros Carlos Vallejos, de Salud, y María Zavala, de Justicia, que atendieran a Canáan y escucharan sus ofrecimientos de construir hospitales y cárceles.

¿Cuál era la ganancia del tío George? Varios audios y mails coinciden: apoyo para su campaña presidencial del 2011.

¿Y lo del departamento? Según una investigación de Marco Vásquez de Panorama (y un audio de Don Bieto), Del Castilló intercambió depas con el dueño de Petrolera Monterrico, Julio Vera Gutiérrez, por quien el tío George hizo lobby para que le aprobaran una ley.

Lo más interesante de este caso es el depósito de 180 mil dólares a una cuenta bancaria del tío George desde Suiza por un italiano, Simone Bassi, que supuestamente estaba interesado en el departamento. Sin embargo, el depósito se hizo varios meses después cuando el depa ya era del petrolero y no del aprista. O sea que a Bassi, según la versión de Del Castillo, se le chispotearon 180 mil dólares de puro atolondrado. Ajá. Ya.

Ojo: Bassi es gerente de Zurmont Management AG, una empresa suiza que administra inversiones. El diario Correo ha registrado el rumor de que Bassi es nada menos que el sectorista del tío George en el paraíso fiscal.

Con estos y más esqueletos fuera del clóset, el roche es tan grande que, hoy, Del Castillo cedió ante la presión de García y dió un paso al costado pidió licencia de su cargo como Secretario General del Partido. Dicen que Alan está indignado, pero ¿lo está de verdad? Dos de sus allegados más cercanos -más cercanos que el mismo Del Castillo- también han sido involucrados en la colada. Ellos dos serán los personajes de la próxima entrega: Nava y Garrido Lecca. Taaaambién vienen.

Read full storyView Comments