Definitivamente uno de los espectáculos más memorables que haya visto este año. En serio. Eran sólo dos personas en escena y no necesitaban más. Uno toca, el otro dibuja: Johansen tiene un registro vocal alucinante y un estilo inmitable. Liniers es tan canchero tras la mesa de dibujo como sobre el escenario, un showman total.
Aquí uno de los vídeos que grabó Pamela Ravina de La Mula: “En mi cabeza”.
Y ahora, Johansen dibuja y Liniers imita a Bob Dylan. Genial.
Yo quiero el dibujo de McGuevara (o Ché Donalds, whatever). ¿Cómo haríamos?


