periodismo , politica Lunes, 10 marzo 2008

Mario Vargas Llosa contra las casas del Alba

mario.jpgComo todos los domingos, compro mi Comercio y leo a Dios. Esta semana escribe sobre la crisis en la Gran Colombia en un artículo titulado Tambores de Guerra. Extraigo la parte referida al Perú:

Después de Colombia, otro de los objetivos prioritarios del caudillo llanero es el Perú, cuya democracia le molesta. Ya en las últimas elecciones trató de imponer a un candidato afín a sus delirios ideológicos, que por fortuna los electores rechazaron (pero no por muchos votos). Desde entonces, su larga mano y su dinero están detrás de toda la violencia social que los grupúsculos extremistas desatan en el Perú, manipulando a los sectores marginales y desfavorecidos con huelgas, levantamientos, paros y toma de locales y empresas que solo sirven para retrasar el desarrollo y paralizar la vida económica del país.

Las casas de ALBA, que el gobierno de Chávez ha sembrado por toda la sierra peruana, están lejos de ser esas instituciones humanitarias que pretenden: en verdad son focos activos de propaganda revolucionaria cuyo objetivo es socavar en los sectores campesinos y marginales toda forma de adhesión al sistema democrático y ganar adeptos para las fuerzas que se empeñan en derribarlo.

Curiosamente, ayer Javier Diez Canseco publicó una columna que podría ser una respuesta (y de paso anuncia que el Gobierno instalará nuevamente la guerra de baja intensidad; vía Voz de Izquierda):

Y tenemos los infaltables psicosociales: hay terrorismo peruano-chavista, que se organiza en congresos internacionales públicos, tiene millonario financiamiento y desarrolla eventos en Ecuador y en Chile. ¡Nos están cercando con ideologías internacionalistas! (¿Se acuerdan de la llamada Alianza Popular Revolucionaria Americana: APRA de antes?) Opera la Dircote, presurosa. Y los titulares de diarios, radios y TV comprometidos en acabar con la rabia que amenaza el extraordinario modelo económico y social que gozamos los peruanos, se prestan al unísono.

JDC ignora datos concretos: como que las casas del ALBA -junto con el humalismo, Patria Roja, el Frente Amplio Nacionalista, la Coordinadora Bolivariana- son parte de una red que, para ser generosos, podríamos llamar “admiradoras de Chávez”. Del Chávez que casi manda al Continente a la guerra por nada. Digo, valdría la pena, al menos, echarles un ojo de vez en cuando, ¿no?

Link: Primicia. Una subcomisión parlamentaria, después de una exhaustiva y agotadora investigación, descubrió la pólvora: que hay una injerencia chavista en el Perú a través de esas casas.
Link: Humalista anuncia que se ha desatado una cacería de brujas
Link: Mulder les ladra