La distritalización de la policía y la muerte de Li Chau

En la madrugada del Viernes Santo murió Guillermo Li Chau. Un empresario avícola que había sido secuestrado al paso por una banda de asaltantes. Durante el secuestro, su mayordomo logró escapar y correr dos cuadras hasta la comisaría de Monterrico.

Y aquí viene el drama: en la comisaría no había patrulleros.

Resulta que, gracias a una medida de este gobierno llamada Distritalización de las Unidades Policiales, ahora nuestra seguridad depende de una Jefatura Distrital, que le quita atributos a las Comisarías, reducidas a meras mesas de parte para denuncias menudas (ver aquí el organigrama). Más burocracia, en resumen. Burocracia que, finalmente, le costó la vida a Li Chau.

Según las investigaciones, policías inexpertos balearon a Li Chau porque era él quien manejaba la camioneta en la que huían los secuestradores. Punto para otra de las geniales ideas de Alan García.

Link: General (r) Hernani desmenuza la distritalización (agenciaperu.com)

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  • Peruanista

    Que lastima. Un amigo me comentaba de la falta de seguridad en Lima y por ahi lei que en Peru no se respetan a los policias. La gente les grita y maltrata en publico.

    Y como es eso de mayordomo? los limenos tienen mayordomos de veras? suena a una costumbre anticuada.

  • lucia

    Me parece que es lo de menos si tiene o no mayordomo; sino más bien está en juego la pérdida de un ser humano por tanta burocracia.

    Me pregunto dónde estaba la gente de serenazgo en esos momentos ¿? Para verificar que la gente está haciendo mudanza ahí si están al tanto. ¡LLegan al minuto!; pero para cuestiones importantes jamás nunca! Sentido común falta!

  • Peruanista

    Tienes razon, lo del mayordomo me llamo la atencion, pero no tiene importancia en esta noticia.

  • Aureliano B.

    Para los que están afuera: La palabra “mayordomo” es un término arcaico para lo que en otros países se conoce como “asistente personal”. Yendo al fondo del asunto: Antes, por una muerte inocente, renunciaba el Ministro del Interior, por una cuestión de decoro. Aquí no pasará nada, debido a la piel correosa de las actuales autoridades.

  • Dr. vill

    Definitivamente lamentable la muerte de Li chau.

  • http://lasburbujasinvisibles.wordpress.com Danza Invisible

    Es el colmo.

  • http://www.desdeeltercerpiso.blogspot.com Jose Alejandro Godoy

    Una más de Alan. Pero ya sabemos que no le entran balas, así haya vidas humanas de por medio.

  • Peruanista

    La muerte de cualquier persona es repudiable, lamentable, y un pais que quiera progresar debe garantizar la vida de sus ciudadanos. No creo que Garcia tenga ese objetivo en mente. Ahora, sin animos de fregar pero pregunto: si el muerto fuera el mayordomo, acaso los canales de TV de Lima hubieran cubierto la noticia? solo pregunto.

  • azul marino

    Una muerte absurda y lamentable…¡Grande Alan!

  • http://sutebarranca.blogspot.com El profe Leo

    En efecto, se trata de otra de las geniañles metidas de pata de Alan Damián… ¿hasta cuándo?

  • Hugo Muller Solòn

    “EL PATRULLERO DE MI BARRIO”, LA TEORIA DE LA “VENTANAS ROTAS” Y LA “TOLERANCIA CERO”.
    Son respuestas a la inseguridad ciudadana que no garantizan eficacia en sus resultados

    Por:
    Enrique Hugo Muller Solòn
    Abogado
    Ex – Defensor del Policía (2005 – 2006)
    mullerabogados@hotmail.com

    El problema de la inseguridad en el PERU, viene provocando, entre otros muchos efectos, la elaboración y aplicación improvisada y difusa de estrategias ministeriales, policiales y de gobiernos locales, intentando cada una de ellas dar una respuesta inmediata a la comunidad que clama con justicia mayor Seguridad Ciudadana. Los últimos treinta años, en los cuales el problema de la inseguridad pública se ha instalado con tenebrosa solidez, han sido testigos de innumerables “programas” antidelictivos con resultados ciertamente desiguales en lo que se refiere a su eficacia. Todas pretenden prevenir y reducir la frecuencia o limitar la posibilidad de aparición de actividades criminales haciéndolas imposibles, más difíciles o menos probables, pero ninguna de ellas responde a un estudio de investigación serio, basado en experiencias anteriores, proyectos pilotos, medidores de gestiòn, u otra forma de garantizar su evaluación, sus resultados, su permanencia y su consolidación. Los expertos internacionales en temas de Seguridad Ciudadana, han integrado todos estos esfuerzos por mejorar la situación de criminalidad existente y que es común a todos los países de la región en cuatro grandes modelos internacionales de Seguridad Ciudadana.

    El primero de ellos se ha denominado de Prevención Social del Delito. Según esta corriente, la acción criminal florece a partir de un conjunto de factores anteriores a su perpetración, por lo que es necesario disminuir las tendencias criminales de la población considerada de riesgo orientada a interrumpir la carrera delictiva.

    El segundo modelo es el denominado “Prevención Situacional del Delito”. Supone el hecho de que los delincuentes no sólo requieren motivaciones sino también de una oportunidad respecto de la selección de blancos alcanzables que están en un momento concreto sin vigilancia o control social. Por lo tanto, si se trabaja consecuentemente sobre los mecanismos de control, será posible disminuir las conductas criminales en acto o en potencia, pues se han reducido las oportunidades para que ésta se manifieste.

    El tercer modelo, es el que se denomina “Prevención Multi – agenciada del Delito”. Se sustenta en el concepto de “responsabilidad ciudadana” para la prevención y disminución del crimen, basado en compromiso de diferentes agentes sociales en procesos descentralizados que logren superar el verticalismo estatal, a través de la conformación de Consejos o Comités de Seguridad Ciudadana.

    El cuarto modelo corresponde a la llamada “Prevención Comunitaria del Delito”, el cual surge como una posible alternativa viable en medio del debate en torno al eje articulador de las estrategias contra la delincuencia. En es rubro encontramos las teorías de la “Tolerancia Cero” y de “Las ventanas rotas”

    Dicho esto, y haciendo uso de mi derecho constitucional de libertad de opinión y en mi condición de ex – Defensor del Policía, puedo decir que todo parece ser que la inseguridad ciudadana seguirá siendo un problema creciente en el Perú, porque se siguen ensayando “Programas” carentes de sustento técnico, en algunos casos tratando de imitar experiencias internacionales, pero sin el soporte ni la infraestructura humana que le corresponde, porque ningún nuevo esquema de trabajo tendrá éxito, si no tenemos en cuenta al Policía, al profesional de la seguridad ciudadana, al experto, a la persona que llevará adelante estas nuevas estrategias; es el caso que el Señor Ministro del Interior Luis Alva Castro y el Señor Director General de la Policía Nacional del Perú Octavio Salazar Miranda, nos han anunciado como novedad para mejorar los niveles de seguridad ciudadana y reducir en 10% los niveles del índice de delitos cometidos en los tres primeros meses de implementado el “lanzamiento” del programa “El Patrullero de Mi Barrio” http://www.mininter.gob.pe/noticias/noticia.php?C_WC1Page=6&cat=1&sub=0&web=4427, estrategia policial que no es ninguna novedad en el Sector Interior ni en la Policía Nacional del Perú, porque este anuncio también lo hizo en su oportunidad el entonces Ministro del Interior Rómulo Pizarro Tomasio, noticia difundida el 24 de Febrero del 2006 en la Web del “Regional de Piura”, http://elregionalpiura.com.pe/archivonoticias2006/febrero_2006/febrero_24/regionales_24f.htm, y desde entonces a la fecha, la situación de inseguridad en el país es cada vez mayor.

    Programas como “El Patrullero de Mi Barrio” (copia incompleta del modelo internacional de POLICIA COMUNITARIA que por alguna razón no se le quiere presentar con el nombre que se le reconoce internacionalmente), la aplicación de las estrategias de las “ventanas rotas” o de “tolerancia cero” requieren en primer lugar antes de ser aplicado una total transformación gerencial de la policía que va a administrar y llevar adelante esta estrategia. El cambio de orientación de lo reactivo a lo proactivo, el acercamiento con las comunidades, el uso eficiente de la tecnología y la rendición de cuentas, no es un tema que puede estar ajeno a la ejecución de este Programa. No es fácil llegar a ser un Policía Proactivo, existe todo un proceso de cambio por recorrer, que pasa desde la selección del personal, el perfil, la capacitación, el estudio de la zona de trabajo, el equipamiento, los primeros contactos con la comunidad, las alianzas estratégicas, las redes de apoyo, la selección de programas definidos, la metodología a emplear, los sistemas de evaluación de resultados, etc. , pero sobre todo la decisión policial para lograr un cambio de cultura organizacional, descentralización del servicio policial y el apoyo total a esta nueva modalidad del servicio policial. El “Patrullero de mi Barrio” o “policía comunitaria” requiere contar necesariamente con agentes policiales de nuevo tipo.

    Este modelo de accionar policial proactivo, que representa un fuerte avance en las relaciones comunidad – autoridad local – policía y que conjuga adecuadamente la prevención del delito, con el trabajo reactivo y represivo que realiza la policía frente a la inseguridad ciudadana, tiene que convertirse en una realidad nacional pero no de manera improvisada, ni haciendo anuncios que de alguna manera pareciera que solamente pretenden mejorar la imagen del Sector Interior frente al incontenible avance de la criminalidad. El PERU demanda una Policía Nacional que comprenda junto a su rol histórico de combatir el delito, el respeto irrestricto a los derechos humanos y a los derechos de la niñez, pero que además se convierta en garante de los derechos y libertades ciudadanas de las personas, es decir del derecho a transitar con tranquilidad, a mejorar su calidad de vida, a tener paz y tranquilidad en sus barrios, a tener una convivencia pacifica con sus vecinos, a sentirse seguro en sus casas y en sus centros de trabajo.

    La Policía Comunitaria o si se le quiere llamar “El Patrullero de Mi Barrio”, debe ser entendida como un Servicio de Patrullaje proactivo que trabaje en todos estos aspectos y que además propicie generar Cultura de Seguridad Ciudadana, para que cada ciudadano sea consciente del rol que le corresponde en la sociedad para mejorar los niveles de seguridad y convivencia pacifica, pero no engañemos a la sociedad ni subestimemos a nuestros efectivos policiales, en nuestra Policía Nacional del Perú existen Policías (hombres y mujeres) deseosos de participar de estas nuevas experiencias, algunos de ellos con amplios conocimientos prácticos en la aplicación de la metodología proactiva que deben ser convocados como Instructores y capacitadores; si esto no es así, si no se cuenta con una verdadera voluntad de cambio en la Policía Nacional, si no se hace una selección previa, si no se facilitan a los integrantes de nuestra Policía de los instrumentos y de más habilidades para poder desarrollar esa tarea, para entender la diferencia, para entender que también se necesitan formas diferentes de ver las cosas y de trabajar con personas que posiblemente tengan que entender muchas cosas que desconocen, no se lograrán mejores resultados que de los hasta hoy existentes. El esfuerzo de la Policía Nacional del Perú tiene que pasar por eso. La formación y la capacitación es muy importante y creo que aún es escasa puesto que estamos frente a un nuevo discurso, el discurso proactivo; un discurso que no tienen aún muchos de los policías que se encuentran día a día en la calle. Traslado mis puntos de vista al Señor Ministro del Interior y al Director General de la Policía Nacional del Perú.

    (*) Ex – Defensor del Policía (2005 – 2006). Abogado en ejercicio. Estando en servicio activo en la PNP con el Grado de Coronel PNP fue autor y director del Proyecto “POLICIA COMUNITARIA” de la ciudad de Trujillo – PERU (2003 – 2005), única experiencia de este tipo realizada en el Perú hasta la fecha.

  • http://www.ipcp.com.pe Cesar Benavides Cavero

    Algunos burocràtas de escritorio y que siempre se meten en lo que no lo llaman y ademàs son unos perfectos desconocidos en el campo de la Seguridad Ciudadana, aunque en las naciones desarrolldas no la necesitan, han burocratizado y hasta prostituido este neologismo de la seguridad.
    Hasta hace unos veinte años o un pocos màs a nadie se hubiera ocurrido formar los equipos de Serenazgo en los gobiernos Locales, pero hoy en dìa es un gran negociado para todas las municipalidades, contar con su Gerencia de Seguridad Ciudadana que hasta donde sabemos para nada bueno han servido. Quizàs en la Municpalidades de San Isidro y Miraflores sirvieron para asesinar a humildes ambulantes y un torero español, los serenos que detienen a las prostitutas de la Av. Arequipa y las botan a patadas por las playas de la Costa Verde. De esos viles Guachimanes tenemos sus nombres y hasta fotografìas. Pero, ningùn Alcalde quiere dejar esta “teta” adorada, no asustada, porque de los ingresos que por este concepto recaudan los Municipos, sòlo utilizan un màximo del 45% y què hacen con el resto; sirve para pagar a sus “adlàteres y ayayeros”. De todos los que trabajan en Serenago, creemos que casi ninguno sirve para esta clase de servicio social y de prevenciòn de la Seguridad.

    Cèsar Benavides Cavero
    Instituto Peruano de Criminalistica y Pericias
    http://www.ipcp.com.pe

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