videos Lunes, 27 noviembre 2006

La Maga

imagen: Frecuencia LatinaPara esa generación de chiquillos que nos iniciamos en el periodismo durante la caida del fujimorismo, la fiscal Ana Cecilia Magallanes era, simplemente, la Maga.

Y no era un apócope gratuito. Lo que la Maga llevó a cabo sólo podría haberse hecho, en este país, por arte de birlibirloque. Vía Transparency International:

…llevó a juicio a los cerca de 1.500 miembros de la red criminal encabezada por Vladimiro Montesinos. El esfuerzo de la doctora Magallanes condujo al arresto del que fuera Presidente de la República Alberto Fujimori, además de generales, jueces del Tribunal Supremo y magnates de los medios de comunicación. También contribuyó a iniciar la recuperación de 250 millones de dólares.  

Entre el 2001 y el 2002, sólo hablé con la Maga tres o cuatro veces. Lo suficiente como para comprobar que era cierto lo que se decía de ella: la fiscal anticorrupción Ana Cecilia Magallanes no pertenecía a este Perú. Ella venía de un mundo donde los abogados eran honestos, donde la ley se parecía a la justicia y donde el tamaño de la billetera del acusado no era un elemento exculpatorio.

Su leyenda sólo la hacía más interesante: en 1994 había denunciado al Grupo Colina por la masacre de Barrios Altos. Un año antes lo había investigado por el caso de la Cantuta. No quiero ni imaginar lo que debe haber sido enfrentarse a esa gente en esa época.

Ahora la fiscal ha ganado el importante premio Integridad, que Transparency International (TI) otorga anualmente a un héroe -o heroína-, que ha demostrado ser un ejemplo de lucha contra la corrupción. La ganadora mundial ha sido Ana Cecilia.

La Maga ya no trabaja en el Ministerio Público porque tiene una enfermedad, esa maldición cuyo nombre que no vale la pena mencionar.

Fui a verla cuando le entregaron el premio en su departamento. Era como si el mundo reconociera que sí, que su magia hizo efecto, que ahora estamos un poquito mejor gracias a sus esfuerzos. Durante la pequeña ceremonia, ella insistió en que sólo hizo su trabajo.

Quizás. Quizás trabajar honestamente es lo único que necesitamos para alterar las leyes de la naturaleza. Pero me gustaría creer que sí era una maga. Y me gustaría creer que cuando dejen de leer este post, alguno de ustedes -uno, al menos- también habrá quedado hechizado.

Abracadabra.

Vídeo: La presidenta de TI entrega el premio Integridad a la fiscal Magallanes
Link: Discurso de agradecimiento de Ana Cecilia Magallanes
Blog: Un homenaje desde el tercer piso (por José Alejandro Godoy)

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